jueves, 28 de julio de 2022
Microrelato / EL PERDON
sábado, 9 de julio de 2022
Para un matrimonio feliz
Del sábado
Tips para un matrimonio feliz
Muchos cristianos luchan
afanosamente por construir su relación familiar sobre la roca firme que es
Jesús. Muchos vienen de familias llamadas disfuncionales, heridas.
Mis padres, Carmen y Apolinar, de quienes aprendí
algunas pautas para un matrimonio feliz.
Hoy te ofrecemos aquí algunos
tips que tomamos de la relación más importante de la familia: la de pareja.
Estos tips nos fueron ofrecidos en el Fin de Semana Inolvidable que organizó la
Red de Pareja en el año 2011. Tomemos nota, y si quieres compartir algún otro
tips, te escucho.
Más que encontrar la persona apropiada, consiste en ser uno la persona apropiada.
Algunos destructores del
matrimonio:
1. La indiferencia, el desdén, el desprecio;
2. La violencia conyugal (hiere, ofende, separa);
3. El silencio como ausencia;
4. El desacuerdo en el uso del dinero;
5. La frialdad en la vida espiritual;
6. La disfunción sexual (y el empeño en no buscar ayuda);
7. La adicción al trabajo;
8. Los celos;
9. Palabras que ofenden;
10. La culpabilidad.
Cuanto más cerca estas de una persona, más tienes que perder cuando abres la boca.
“El corazón de un matrimonio
es el sistema de comunicación. La
principal de las dificultades matrimoniales surge cuando la pareja es incapaz
de comunicarse” (Kevin House y David Marshall).
Al discutir lo más
importante:
1. No es determinar quién tiene la razón, sino procurar
entendimiento;
2. No es resolver el problema, sino saber lo que cada cónyuge
piensa y siente;
3. No es estar de acuerdo a como dé lugar, sino saber que cada
uno puede expresar lo que piensa sin temor a ser rechazado.
Para mantener un matrimonio blindado (a prueba de dardos), se necesita intimidad: emocional, intelectual, sexual y espiritual… se necesitan paredes y ventanas que definan límites de hasta dónde llegan terceros en esas áreas. Mantén la intimidad que es la mejor defensa de tu matrimonio. Hay intimidad cuando nos sentimos amados sin condiciones.
Las parejas felizmente
casadas son las que atacan los problemas y juntos los superan. Las que no
tienen el valor para enfrentarlos son las que fracasan en el matrimonio. Las
parejas felizmente casadas actúan como buenos amigos. Las parejas felizmente
casadas manejan sus conflictos de manera cordial y positiva.
Algunas verdades
fundamentales:
1. En un conflicto, ninguno tiene toda la razón;
2. La aceptación va primero, el cambio va después;
3. Compartir el poder tiene sus beneficios;
4. El poder de lo positivo (se necesitan cinco actos positivos
para compensar uno negativo).
Cuatro jinetes del
apocalipsis en la relación matrimonial:
1. La crítica: atacar a la persona y no al problema;
2. El desdén: despreciar y rebajar al conyuge mediante la burla o
el sarcasmo;
3. Actitud defensiva: Excusa con la intención de culpar al otro;
4. Actitud evasiva: El silencio, es como hablarle a una pared.
Guardar facturas hace mucho daño.
Pelear en el matrimonio es danzar, no es boxear. No se busca el nocaout, sino poder escuchar la misma música. En una pelea matrimonial la victoria de uno es la derrota de los dos. O ganamos los dos, o perdemos los dos.
El amor es una decisión, un acto de la voluntad, un compromiso que debemos llevar a cabo independientemente de nuestras emociones.
Necesitamos una relación que
tenga significado. Ni posesiones, ni posiciones satisfacen nuestra necesidad de
amor.
sábado, 23 de abril de 2022
VIVE DESPACIO
ELOGIO DE LO LENTO
GRATA
VIDA para todos, apreciados amigos y queridos hermanos.
Dios quiere que tengamos vida, que vivamos a plenitud, con satisfacción en todas nuestras relaciones: con Dios, con nosotros mismos, con los demás, con la creación.
Hoy quiero hablarte de un enemigo importante, muy importante, de vivir a plenitud: la prisa.
Somos de una época en que se aprecia mucho el microondas, la eficiencia, la rapidez en el pensar y en el actuar, la comida rápida. Una época en que velocidad es sinónimo de productividad.
Hoy te comparto una idea sencilla que va en contra de esa cultura: ve más despacio.
Esta idea fue alimentada por una charla que escuché de Carl Honoré, escritor que afirma que “en un mundo adicto a la velocidad, la lentitud es un superpoder”.
Se trata de hacer las cosas lo mejor posible en lugar de lo más rápido posible.
Se trata de saber cuándo es necesario ir más rápido, pero también cuándo ir más lento.
Aprender -se dice- a ralentizarnos.
Aprender a vivir a la velocidad justa.
Las consecuencias del estilo de vida “rápido” son innegables, y van desde la superficialidad hasta enfermedades consideradas psicosomáticas.
Hay algunas cosas que influyen en que vaya más rápido o que, por lo menos, constituyen indicadores o signos de que “estás acelerado” y necesitas “desacelerar”. Por ejemplo:
• Vives constantemente midiendo el tiempo,
viendo el reloj;
• El cansancio continuo, al llegar al
límite de lo que puede hacer el cuerpo, la mente, el alma.
• Sensación de superficialidad. Andar lento
te permite bucear en la esencia, profundizar.
• Problemas de memoria, de recordar rápido,
pues no te tomas el tiempo para procesar y no ocupas espacios profundos de la
memoria.
Además, déjame decirte que ir más despacio tiene sus ventajas. Incluso, lo rápido se beneficia de lo lento, de momentos de lentitud, en que puedes ver las cosas en perspectivas, ser más creativo, reflexionar.
Las
mejores ideas de muchos surgen en momentos lentos (cuando, por ejemplo, te
retiras a un lugar apartado, cuando te desconectas y te enfocas).
La endiablada prisa de nuestra sociedad, nuestras calles, nuestros trabajos, mata la creatividad y mata la espontaneidad. Es decir, que la lentitud es paradójica: los que ralentizan, los que pisan el freno, tienen más posibilidades de gestionar y avanzar mucho mejor un mundo rápido.
Cuando pregunto: ¿Cómo estás? Suelo escuchar una respuesta: “Todo bajo control”. Y siempre digo: Por favor, deja espacio a la espontaneidad, a lo no planificado, a salir del riel de la velocidad extrema.
Se nos ha olvidado de cómo desenchufarnos. Se nos ha olvidado de cómo hacer una cosa a la vez, cómo reducir la velocidad, cómo vivir plenamente el momento.
Desde hoy te invito a renunciar a ser una persona “Next” o una persona “Now”, “Ahora”, renuncia a la distracción permanente de las pantallas (móviles, televisión, computadoras, videojuegos, etc.) que te impiden que abordes las grandes preguntas de la vida. Renuncia a ese concepto que hace lo lento algo “socialmente pecaminoso”. ¡Lo lento es gracia, es gozo, es alegría!
“El virus de la prisa es una epidemia mundial. Si lo has contraído, trata de curarte”, nos dice Carl Honoré.
Y si lo veo desde el punto de vista de nuestra fe, entonces con más fuerza defiendo la idea de tomar las cosas con calma. Dios mismo aparece cantidad de veces como “lento” (especialmente cuando se refiere a la ira que merecemos). Y aparece en la brisa suave. Y “en su tiempo”.
A José de Saramago le preguntaron por su edad y su respuesta fue sabia: “Tengo la edad suficiente para tomar las cosas con calma”. Que tu respuesta ante la endiablada prisa cotidiana sea tomar las cosas con alma.
Lo lento es, a mi entender, una forma de cultivar la esperanza. Desde hoy, ve más despacio.
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jueves, 10 de marzo de 2022
UNA MUJER QUE ALEGRA EL CORAZÓN DE DIOS
Cinco características de una mujer que alegra el corazón de Dios
GRATA VIDA para todos
Dios quiere que tengamos vida y tengamos vida en abundancia.
Para mi este es un deseo especial para nosotras las
mujeres, de parte del corazón de Dios y que yo quiero destacar con motivo del
Día Internacional de la Mujer.
La Red de Iglesia Cristiana, a la que pertenezco,
tiene precisamente nuestra primera conferencia del 2022 el viernes 11, a las
7.00 de la noche.
La hemos titulado:
Femenina sí, feminista no…
Poniendo de manifiesto lo que nos hace fuerte.
Estará a cargo de nuestra hermana Loren Montalvo,
preciosa joven guerrera que Dios ha levantado para reivindicar nuestras
fortalezas como mujeres.
Ahora quiero también compartir contigo un tema muy
especial:
¿CÓMO SER UN MUJER QUE ALEGRA EL CORAZÓN DE DIOS?
No, no son todas mis ideas. Las encontré leyendo una
página que se llama TuBiblia y las comparto con ustedes.
Te pregunto… ¿Has conocido una de esas mujeres que
parecen brillar con una luz especial? Que cuando llegan a un lugar imparten
paz, gozo y optimismo. No hablamos de belleza exterior, maquillaje o ropa
lujosa. Tampoco hablamos de sonrisas forzadas y practicadas. Se trata de esa
belleza que refleja la paz de un corazón perdonado y enamorado del Padre
celestial.
La Biblia nos anima a que, como mujeres cristianas,
reflejemos el carácter de Cristo. Esto trae alegría al corazón de nuestro Padre
celestial. ¿Cómo lo hacemos? ¿Qué distingue a una mujer que ama a Dios? Veamos
algunas de las características esenciales y esforcémonos en ser mujeres que
reflejen el corazón de Dios.
1. Una mujer que alegra el corazón de Dios busca su
presencia cada día
Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor; por la
mañana te presento mis ruegos, y quedo a la espera de tu respuesta. (Salmo 5:3)
La mujer que alegra el corazón de Dios es una que
reconoce su necesidad y dependencia de él. Para ella es prioritario pasar
tiempo delante de la presencia del Señor cada día. Ella le entrega sus cargas
al Señor totalmente confiada en que él obrará y permanece atenta en espera de
su respuesta. Es humilde ante él y recibe las fuerzas necesarias para enfrentar
lo que traiga el día.
2. Una mujer que alegra el corazón de Dios hace que su
identidad venga del Señor
He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino
que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el
Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí. (Gálatas 2:20)
Ella sabe que ha sido perdonada, no vive atada a su
pasado. Vive con el gozo que trae el perdón y el saberse amada, escogida por su
Padre. Reconoce que, aunque en términos humanos no parezca muy especial, ella
es valiosa y preciosa para Dios. Tanto, que él envió a su Hijo, Jesús, a dar su
vida en la cruz por amor a ella para que recibiera la salvación y el perdón de
sus pecados.
3. Una mujer que alegra el corazón de Dios obedece la
palabra de Dios
¿Quién es el que me ama? El que hace suyos mis
mandamientos y los obedece. Y al que me ama, mi Padre lo amará, y yo también lo
amaré y me manifestaré a él. (Juan 14:21)
Es una mujer que ama a Dios y busca su aprobación
antes que la de los hombres. Ante cada situación o decisión ella le pregunta al
Señor qué debe hacer y obedece sus mandatos aunque vayan en contra de lo que le
dicte la sociedad.
Su anhelo es reflejar el corazón de Dios y vivir una
vida de obediencia que lo glorifique a él. Vive en constante servicio a Dios y
a los demás.
4. Una mujer que alegra el corazón de Dios lleva el
gozo y la paz del Señor
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría,
paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No
hay ley que condene estas cosas.
(Gálatas 5:22-23)
Está llena del Espíritu Santo y busca la dirección de
Dios para actuar y hablar de acuerdo con lo que él le muestra. Es una mujer que
refleja el gozo y la paz del Señor. Sus palabras son bálsamo y están llenas de
bondad. Su hablar trae sanidad y paz a los que la escuchan. Ella infunde ánimo
y optimismo a todos los que la conocen.
5. Una mujer que alegra el corazón de Dios no se deja
vencer por los problemas
No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión,
con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.
(Filipenses 4:6)
Es una mujer con una fe inquebrantable y un optimismo
basado en su fe en Jesús. Ella confía en el poder de Dios y ante los problemas
de la vida, sabe a quién acudir: a su Padre celestial. No deja que el estrés le
robe la paz, sino que lleva sus preocupaciones a Dios en oración y le agradece
su intervención de antemano. Tiene la seguridad de que él no la dejará sola.
Espera en el Señor para que le muestre cuándo moverse y qué hacer en cada
situación.
Toma
nota de estas cinco características:
Primero.
Una mujer que alegra el corazón de Dios busca su presencia cada día.
Segundo.
Una mujer que alegra el corazón de Dios hace que su identidad venga del Señor.
Tercero.
Una mujer que alegra el corazón de Dios obedece la Palabra de Dios.
Cuarto.
Una mujer que alegra el corazón de Dios lleva el gozo y la paz del Señor.
Quinto.
Una mujer que alegra el corazón de Dios no se deja vencer por los problemas.
Te
invito a suscribirte a nuestro canal de Youtube Grata Vida, al mirar
este video. Cada semana tendremos entregas que serán de bendición para tu vida.
El link de GrataVida es:
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¡Pidamos a Dios que nos ayude a ser mujeres que traen
alegría a su corazón!
viernes, 11 de febrero de 2022
Elogio de la lentitud
De los viernes:
Ve más despacio
Milton Tejada C.
Somos una época en que se aprecia mucho el microondas, la eficiencia, la rapidez en el pensar y en el actuar, la comida rápida. Velocidad es sinónimo de productividad.
Hoy te comparto una idea sencilla que va en contra
de esa cultura: ve más despacio. Ideas que alimentó una charla que escuché de
Carl Honoré, escritor que afirma que “en un mundo adicto a la velocidad, la
lentitud es un superpoder”.
Se trata de hacer las cosas lo mejor posible en
lugar de lo más rápido posible. Se trata de saber cuándo es necesario ir más
rápido, pero también cuándo ir más lento. Aprender -si dice- a ralentizarnos. Aprender
a vivir a la velocidad justa.
Las consecuencias del estilo de vida “rápido” son
innegables, y van desde la superficialidad hasta enfermedades consideradas psicosomáticas.
Hay algunas cosas que influyen en que vaya más rápido
o que, por lo menos, constituyen indicadores o signos de que “estás acelerado”
y necesitas “desacelerar”. Por ejemplo:
·
Vives constantemente midiendo el tiempo, viendo
el reloj;
·
El cansancio continuo, al llegar al límite de lo
que puede hacer el cuerpo, la mente, el alma.
·
Sensación de superficialidad. Andar lento te
permite bucear en la esencia, profundizar.
·
Problemas de memoria, de recordar rápido, pues
no te tomas el tiempo para procesar y no ocupas espacios profundos de la
memoria.
Además, déjame decirte que ir más despacio tiene sus ventajas. Incluso, lo rápido se beneficia de lo lento, de momentos de lentitud, en que puedes ver las cosas en perspectivas, ser más creativo.
Las mejores ideas de muchos surgen en momentos
lentos (cuando, por ejemplo, te retiras a un lugar apartado, cuando te desconectas
y te enfocas). La endiablada prisa de nuestra sociedad, nuestras calles,
nuestros trabajos, mata la creatividad y mata la espontaneidad. Es decir, que
la lentitud es paradójica: los que ralentizan, los que pisan el freno, tienen
más posibilidades de gestionar mucho mejor un mundo rápido.
(Cuando pregunto: ¿Cómo estás? Suelo escuchar una
respuesta: “Todo bajo control”. Y siempre digo: Por favor, deja espacio a la
espontaneidad, a lo no planificado, a salir del riel de la velocidad extrema).
Se nos ha olvidado de cómo desenchufarnos. Se nos
ha olvidado de cómo hacer una cosa a la vez, cómo reducir la velocidad, cómo
vivir plenamente el momento.
Desde hoy te invito a renunciar a ser una persona “Next”,
renuncia a la distracción permanente de las pantallas (móviles, televisión,
computadoras, videojuegos, etc.) que te impiden que abordes las grandes
preguntas de la vida. Renuncia a ese concepto que hace lo lento algo “socialmente
pecaminoso”. ¡Lo lento es gracia, es gozo, es alegría!
Y si lo veo desde el punto de vista de nuestra fe,
entonces con más fuerza defiendo la idea de tomar las cosas con calma. Dios
mismo aparece cantidad de veces como “lento” (especialmente cuando se refiere a
la ira que merecemos). Y aparece en la brisa suave. Y “en su tiempo”.
Lo lento es, a mi entender, una forma de cultivar
la esperanza. Desde hoy, ve más despacio.
Instagram: @my.gratavida
Twitter: @MTejadaC
sábado, 5 de febrero de 2022
Hijos: Gestionar las emociones
Formando en Inteligencia Emocional
El pasado 28 de enero (2022) compartí con algo más de 100 personas un tema: Padres sanos, hijos sanos, sociedad sana. Es una de nuestras grandes preocupaciones como #GRATAVIDA. El viernes 4 de febrero compartí este contenido a través de un Instagram Live. No se trata de una reflexión propia, sino de una labor de organizar y compartir, divulgar, para beneficio de los padres.
Nuestros hijos son emocionales (y nosotros también). Experimentan, por ejemplo, alegrías, tristezas, iras, miedos, ascos, sorpresas… En ocasiones, nuestros hijos son gobernados por alguna de estas emociones, pero aspiramos a que ellos aprendan a gobernarlas.
Tomo estas emociones básicas como referencia. Y quiero, antes de entrar en el tema, que podamos tener algunos conceptos claros.
PRIMERO. Diferenciemos entre emociones, sentimientos y pasiones. Se diferencian en duración y en intensidad. Las emociones son breves, pero poco intensas. Las pasiones son intensas y generalmente breves, y los sentimientos son de intensidad moderada pero duraderos. ACLARAR.
SEGUNDO. Describamos brevemente esas emociones básicas a las que he hecho alusión.
Alegría. Es una sensación de placer y bienestar que aparece ante situaciones agradables. P.e., cuando comemos algo que nos gusta mucho o nos regalan algo que deseabámos.
Tristeza. Sensación de pena asociada a una pérdida real o
imaginaria y en muchas ocasiones nos hace pedir ayuda (p.e., cuando un niño pierde un juego que le agradaba o una mascota significativa para él).
Miedo. Sentimos miedo cuando pensamos que estamos en peligro o que puede suceder algo malo, sea real o imaginario (p.e., estar en un lugar oscuro). Nos ayuda a la supervivencia y nos lleva a actuar con precaución.
Ira o enojo. Cuando las cosas no salen como queremos o cuando alguno nos molesta. P.e., que mi hermano rompa mi juegue favorito. Produce enfado.
Asco: Cuando nos desagrada algo y nos produce rechazo. P.e., piso algo podrido o una caca de perro.
Sorpresa. Es fugaz. Aparece ante algo que no nos esperábamos. Nos ayuda a comprender cosas nuevas. Favorece la atención, la exploración, la curiosidad.
Nosotros, los padres, tenemos el rol de formar, enseñar, educar a nuestros hijos. Y una de las áreas fundamentales para contribuir a que sean personas felices es la de la gestión correcta de sus emociones. Una persona que vaya por la vida a merced de sus emociones es una persona vulnerable, frágil, sin seguridad, inestable. No queremos eso.
Estabilidad emocional es fundamental para su éxito en la vida. Es preciso que nuestros hijos puedan identificar, nombrar y expresar sus emociones de modo sano. Las emociones no son buenas ni malas. No les demos categoría emocional, no la tienen. Simplemente son e indican que estamos vivos.
QUEREMOS HIJOS EMOCIONALMENTE INTELIGENTES.
¿Cuáles son las características básicas y propias de una persona emocionalmente inteligente?:
- Poseer suficiente grado de autoestima
- Ser personas positivas
- Saber dar y recibir
- Empatía (entender los sentimientos de los otros)
- Reconocer los propios sentimientos
- Ser capaz de expresar los sentimientos positivos como los negativos
- Ser capaz también de controlar estos sentimientos
- Motivación, ilusión, interés
- Tener valores alternativos
- Superación de las dificultades y de las frustraciones
- Encontrar equilibrio entre exigencia y tolerancia.
He
aquí algunas pautas para desarrollar la inteligencia emocional de nuestros
hijos:
1. EMPATÍA. Si uno de nuestros hijos nos habla de algo que le preocupa escuchemos y atendamos hasta que encuentre el equilibrio emocional. Es decir, tengamos empatía. Coloquémonos en su lugar, en sus zapatos. No juzguemos sus emociones. Esto no solo se puede, sino que se debe enseñar. Y para ello es importante no solo lo que decimos, sino lo que hacemos. Enseñas con el ejemplo, enseñas con el respeto.
2. GESTIONAR LAS EMOCIONES. Los niños tienen que aprender a autorregular sus emociones. Aprender significa que son enseñados. En una primera etapa esas emociones son reguladas desde fuera, es decir, sus padres contribuimos enormemente a regularlas. Para lograr esto, tengo que autorregularme yo, gestionar mis emociones. Es una forma de enseñar que esto requiere mucha paciencia.
Por lo tanto, los padres estamos
llamados a: conocer las emociones, reconocerlas, validarlas, aprender a
gestionarlas…. ¿Las conoces? Y un punto clave, a su nivel y el tuyo,
reflexionar. Y darle una narrativa, una relato, una explicación de por qué ocurren,
a su nivel y a su momento.
Algunos tips para ayudarnos a gestionar correctamente las emociones:
a.
Diferenciemos entre necesidades y
deseos. Tenemos que diferenciar entre necesidades y
deseos, y más todavía: entre lo que yo creo que son sus necesidades y las que
son necesidades reales para su desarrollo. Menciono algunas:
b.
Seguridad y la protección.
Nuestros niños necesitan desarrollarse en entornos de seguridad y de
protección. Somos los responsables de que suplan esta necesidad. El hecho de
que un padre sea parte de fomentar un ambiente de inseguridad y de
desprotección lo convierte en un padre tóxico. Eso no espera tu hijo de ti.
c.
Autonomía.
La autonomía es definida como la facultad de la persona que puede obrar según
su criterio, con independencia de la opinión o el deseo de otros. Los niños van
poco a poco formando criterios, van poco a poco conquistando espacios de
libertad. Y tenemos y podemos fomentar que ganen esos espacios, que definan sus
criterios y actúen de acuerdo a ellos. Nuestra influencia varía de acuerdo a la
etapa que viva el niño, el adolescente o el joven. Todo tiene su momento. La
autonomía se va construyendo poco a poco. Cuando el adolescente se autorregula
a sí mismo tiene mayor autonomía que el niño, que todavía no gestiona sus
emociones.
d.
Descodificación:
Explicarles a los niños lo que está ocurriendo o lo que ha ocurrido. Es contar
el cuento de lo ocurrido, es darle un relato. Una narrativa. Una historia. Si
un niño o un adolescente muestra, por ejemplo, un episodio de ira, lo hace por
algo, tiene una explicación. Sin embargo, ojo: no minimicemos, simplemente
ayudémosle a entender lo que pasa.
e.
Necesidad de ser vistos.
Por ejemplo, cuando decimos que un niño tiene una baja autoestima, hay que
revisar un poquito si esta necesidad ha sido satisfecha. Ser vistos significa ser
respetados, confiar en ellos, tomarlos en cuenta, reconocerlos. Esta necesidad
varía también con la edad.
f.
Ser explícito en el cariño a nuestros
hijos. No hay que darlo por hecho. Tienen necesidad de
que seamos explícitos. Y en cada edad y hasta para cada niño es diferente la
forma en que esto sucede. Continuamente repetimos a las parejas -y esto vale
para la formación de nuestros hijos- que es importante amarse, pero más
importante aún es sentirse amado, tener su tanque emocional lleno. El afecto
juega un papel fundamental en el desarrollo de personas sanas.
g.
Aprendamos a legitimar en el 100% de
los casos las emociones de nuestros hijos. Implica que yo
permito que mi hijo no solamente experimente la emoción, sino que la pueda
expresar. Siempre dentro de unos límites, especialmente en lo relativo a las
posibles conductas que sigan o se desprendan de una emoción.
No les demos categoría moral (no son buenas ni
malas, simplemente son). El punto clave está en enseñarles a gestionarlas,
no a negarlas.
Las emociones no se pueden criticar porque yo no
las he elegido, mis hijos no las han elegido, simplemente surgen. Es más, Dios
nos hizo con ellas. Dios nos hizo emocionales.
¿Qué opinar de una madre o de un padre que ante la
rabia que siente su hijo le dice: “Pero no llores, que no es para tanto”? Lo
que para ti parece una tontería, para tu hijo puede ser un gran problema.
El no espera que tú lo trates como tontería. Para él o ella no es una tontería.
h.
Evitemos el efecto Pigmalión.
«Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto». Es
el tema de las expectativas. Cargar a nuestros hijos con expectativas que se
hacen permanentes puede ser muy riesgoso para su salud. Por ejemplo, si le
dices: “Tú no puedes ser atleta”, puedes estar marcando en él lo que llamamos
un “decreto” que extenderá a varias áreas de su vida, asumiendo el “tú no
puedes”. No marques a tus hijos con expectativas que constituyen lo que
llamamos “profecía autocumplida”.
i.
Estimule la autoestima de su hijo.
Los niños comienzan a desarrollar su sentido del yo desde que son bebés, cuando
se ven a sí mismos a través de los ojos de sus padres. Sus hijos asimilan su
tono de voz, su lenguaje corporal y todas sus expresiones. Sus palabras y
acciones como padre tienen un impacto en el desarrollo de su autoestima más que
ninguna otra cosa.
El elogio de los logros, aunque sean pequeños logros,
hará que los niños estén orgullosos; permitirles que hagan cosas por sí solos
los hará sentir que son capaces y fuertes. Por el contrario, los comentarios
denigrantes o las comparaciones negativas con otros niños los hará sentir
inútiles.
Un elemento importante en estimular la autoestima
es reconocer las buenas acciones. Elogie algo todos los días. Sea generoso
con las recompensas: su amor, sus abrazos y elogios pueden hacer maravillas y
suelen ser suficiente gratificación. Pronto descubrirá que está
"cultivando" en mayor medida el comportamiento que desearía ver.
Hijos estables emocionalmente es una de las más grandes
contribuciones a una sociedad sana que podemos hacer desde el hogar. No es poca
cosa. No vamos a cambiar la sociedad, pero sí podemos dejar personas buenas a
ella. Ese es nuestro legado.
Dios les bendiga, Grata Vida para todos.
domingo, 16 de enero de 2022
Libérate de alimañas
EN TU MALETA HAY ALIMAÑAS
Milton Tejada C.
Saludos amigos y amigas de #GRATAVIDA
Cuando tenemos problemas, conflictos, dificultades, pleitos en la pareja, pensamos que hay problemas en la pareja. Y sí, los hay. Sin embargo, quiero decirte que en muchas ocasiones la raíz de esos problemas es anterior a la relación.
Son problemas que a veces trae uno de los dos componentes de la relación, que trae la persona, y que contribuyen a dañar la relación.
Cuando me casé con Ysabel traje una maleta llena de cosas lindas. Lo que se veía: cosas buenas, gratas, que habían ido formando mi carácter a lo largo de mis 40 años anteriores a la relación con Ysabel.
Y fue penoso, pero tuve que trabajar en muchas de esas cosas porque estaban afectando nuestra relación, estaban dañando a Ysabel y me impedían crecer como persona y ponerme en condiciones de ser el esposo que Ysabel merece.
Por eso, en Consejería de Parejas y en Terapia de Parejas, a veces es necesario trabajar con cada persona para avanzar en establecer una relación sana. Esto, en ocasiones, lleva tiempo. Necesita que nos comprometamos, y entonces puedes ver que tu relación se hace cada día más satisfactoria para ambos.
Nadie puede dar lo que no tiene, es necesario tener sanidad si queremos una sana relación.
Deshacernos de los macos, cacatas y culebras no siempre es tan fácil, pero puedo asegurarte que es posible.
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