viernes, 2 de noviembre de 2007

Mi opinión / Orar por los líderes

No son dioses, son hombres...


Hermanos

En la Iglesia Cristiana estamos a la puerta del Tercer Encuentro de Hombres, el cual se llevará a cabo los días 16, 17 y 18 del presente mes de noviembre. En este encuentro nos acompañan nuestros líderes Rafael, Víctor y José.

Hoy quiero entregarles este artículo escrito por J. A. Monroy de ProtestanteDigital.com, con la intención de que comprendamos la importancia de orar por ellos, porque también son hombres y pueden cansarse en la batalla, pero cuentan con nosotros para que podamos sostener sus manos, sostener su ánimo.

Y orar por los líderes de nuestro país para que sean capaces de conducirnos a batallas en favor de la nación y no en provecho propio.

Milton T.

Las manos de Moisés

"Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y, se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol" (Éxodo 17:12)

El pueblo judío caminaba por el desierto en dirección a la tierra prometida. Pero el desierto no lo era tanto. Los pueblos enemigos vigilaban su paso. La tribu amalecita, antigua, "cabeza de naciones" (Números 24:20), guerreaba para defender sus pastos y los pequeños oasis junto a los pozos. El encuentro se hacía inevitable. Moisés plantea la batalla. Con la vara de Dios en su mano sube a la cumbre del collado acompañado por Aarón y Hur.

Los guerreros judíos eran novatos en la lucha. No conocían el terreno ni estaban acostumbrados a este tipo de pelea. Pero allí se hallaba Moisés, con sus brazos alzados en actitud de oración, con la "vara de Dios" en las manos, seguro de la autoridad que le venía del cielo. Moisés no tenía "los brazos en cruz", como lo pintan algunas litografías de artistas católicos. Simplemente movía las manos a derecha e izquierda, dirigiendo la batalla con la "vara de Dios", es decir, en nombre de Dios, con la autoridad de Dios. Este movimiento continuo de las manos explica que el texto las mencione unas veces en plural y otras en singular.

Moisés era el líder. El elegido de Dios para planear aquel primer encuentro entre israelitas y amalecitas. Pero los líderes no son dioses. Son hombres. Hombres que se ilusionan y se deprimen, se animan y se agobian, pelean y se cansan, conducen a otros y desfallecen en la intimidad. Sus manos eran manos de hombre, no de superhombre. Manos abiertas e ilusionadas cuando la lucha empieza, manos cerradas, comprimidas, deprimidas, frías por el desmayo, sucias de polvo, sudorosas del esfuerzo cuando cae la tarde.

Moisés tiene momentos de capitulación. "Las manos de Moisés se cansaban". Los líderes también sienten las manos cansadas. De tanto levantarlas en imploraciones por otros, de tanto estrechar/as para transmitir su calor, su fuerza, su seguridad y su confianza. A veces se creen solos. Pero el líder verdadero nunca está solo. ¡Malo del dirigente que se encuentre solo! ¡Triste de aquel que sienta la soledad clavada en la carne, turbándole el alma como una pesadilla! El líder que viva sin amigos, que no tenga quien le regale una flor, ni quien le sonría en momentos de desánimo, ni quien le ayude a coger ramas altas, ni quien le hable con voz de cariño, ni quién se apreste a enjugar sus lágrimas, a mitigar su cansancio, a levantarle el espíritu caído; el líder que no tenga un corazón amigo que sea capaz de encender amor en su cuerpo cansado es que no es líder, que nunca lo ha sido, que no ha sabido serlo. Solos, solos de verdad, sólo quedan los cuervos con su carroña y los dictadores con sus mandos y sus frustraciones.

Moisés tenía dos amigos. Uno era hermano carnal. Los hermanos deben ser más amigos de sus hermanos que los mismos amigos. Aarón y Hur sostuvieron las manos de Moisés. "El uno de un lado y el otro del otro". Y Moisés aguantó con firmeza "hasta que se puso el sol". Continuó implorando a Dios y dando ánimos a su pueblo, pero ayudado -esto es muy bonito- por aquellos mismos a quienes el ayudaba ante Dios y contra los hombres.

Amalec representa los numerosos obstáculos que el líder cristiano encuentra en su vida. Las batallas, grandes y pequeñas, que ha de librar contra los incircuncisos de corazón. Amalec tipifica también las luchas íntimas del líder, esa otra batalla entre la "intención de la carne" y "los deseos del espíritu". Ser líder cristiano, o responsable de una congregación en esta época desquiciada, falta de equilibrio mental y despersonalizada por la técnica es algo tremendo y que difícilmente se aguanta. Tan sólo la Gracia de Dios sostiene al servidor que ha elegido para que tome en sus manos la vara, y suba al collado, y dirija la lucha, y ore por el pueblo, y lo anime a proseguir el combate emprendido contra las fuerzas del mal.

Las manos de Cristo, nuestro gran Capitán, no se cansan nunca. No son manos pesadas por el esfuerzo, sino ligeras por el amor. Las manos de Cristo están siempre alzadas, vivas siempre, siempre intercediendo por nosotros.

Pero los líderes no son Cristo. Los líderes se cansan. Y se sientan sobre una piedra. y dejan caer sus manos desfallecidas a lo largo de un cuerpo agotado.

Estos líderes son personas con alma de hombre y cuerpo de hombre. Estos líderes, ya lo sean a nivel local nacional o internacional, necesitan Aarones y Hurs. Amigos que le busquen una piedra sobre la que puedan descansar, que sostengan sus manos mientras dirigen la pelea, que le ayuden a permanecer firmes en la fe hasta que se ponga el sol de sus años y Dios disponga terminada su misión en la tierra.

¡Ayudemos a los líderes! Alcemos sus manos. Con amor de hermanos y nuestra oración poderosa. No los dejemos solos con la pesada losa fría, dura De la carne y el mundo que les tortura.


(J. A. Monroy es escritor y conferenciante internacional, en “Protestante Digital”).

lunes, 30 de julio de 2007

Mi opinión / No te hagas despreciable


Mi reflexión / No te hagas despreciable

Jaime Fernández, columnista que escribe en ProtestanteDigital.com, en su columna “Con otro Ritmo”, difunde la siguiente anécdota:

“Leí que hace unos años que durante un vuelo entre Johanesburgo y Londres, una señora de raza blanca se sentó al lado de un hombre de raza negra en el avión. De repente, todos vieron que estaba muy perturbada y comenzó a llamar a la azafata.

- “¿Cual es el problema?” Le preguntó la azafata...

- “¿Usted no lo ve?” Le dice la señora, “Me colocó al lado de un negro, yo no puedo viajar tantas horas al lado de alguien tan despreciable, déme otro lugar”

La azafata le dijo que esperara, porque todos los lugares del vuelo estaban ocupados, pero de todas maneras iba a ver si había un lugar disponible.

Cuando la azafata volvió, le dijo a la señora “Señora, como sospechaba, no hay lugar en clase económica. Le comenté su caso al comandante y me dijo que no hay lugar tampoco en clase ejecutiva, y sólo nos queda un lugar en primera clase”

Antes de que la señora pudiese hacer ningún comentario, la azafata continuó hablando: “Nunca en la compañía se había concedido un lugar de primera clase a alguien que está en clase económica, pero dadas las circunstancias, el comandante consideró que sería escandaloso obligar a alguien a sentarse al lado de una persona tan despreciable”

Y dirigiéndose al pasajero negro le dijo: “Por lo tanto Señor, si hace el favor, tome todas sus pertenencias porque el lugar de primera clase está esperándole a usted”

Todos los pasajeros alrededor admirados, se levantaron y aplaudieron”, termina la anécdota.

La lección es clara: cuando rechazamos a otros en razón de su color de piel, de su condición socio-económica o política, nos hacemos despreciables.

La dinámica de Dios es otra, aceptándonos como somos, moviéndonos a desarrollar nuestro potencial, nuestra imagen de El en nosotros, a caminar junto a otros. Dios nos ama a todos y a todos nos llama.

En cambio, nosotros nos hacemos despreciables cuando:

-Rechazamos al haitiano, por el color de su piel, por su procedencia;

-Rechazamos al dominicano que procede de los barrios y que “se le ve por encima de la ropa la miseria que tiene”;

-Rechazamos al rico porque “ese, sin duda, debe ser algún ladronazo”;

-Rechazamos al de otra preferencia política, porque quienes dirigen la parcela con la que simpatizo nos han hecho creer que “esos” son los responsables “de todos los males de la nación”;

-Rechazamos al joven por ser joven…


“Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados que yo les aliviaré…”, dijo Jesús, quien acogió al publicano de quien se sospechaba que era un ladrón; al fariseo, que hoy sería considerado un “demagogo”; a la mujer prostituta; a los que cobraban el tributo al pueblo; a los ricos, a los pobres; a los samaritanos, tan odiados por los judíos; a los judíos, tan odiados por los samaritanos… En fin, que la señal del cristiano es el amor y una señal inequívoca del amor es la acogida… ¡no te hagas una persona despreciable, acoge!

Milton Tejada C.

tejadamilton@yahoo.com

Misiones / Matan pastor protestante


Talibanes matan al pastor protestante de entre los 23 misioneros surcoreanos secuestrados

Veintitrés ciudadanos surcoreanos, identificados como misioneros cristianos evangélicos, fueron secuestrados en Afganistán el 19 de julio pasado por un grupo de terroristas talibanes en la región de Ghazi. Uno de ellos, un pastor evangélico, ha sido ejecutado por los terroristas.
Los terroristas interceptaron el autobús en el que viajaban los misioneros evangélicos secuestrados en la localidad de Qara Bagh cuando viajaban en un autobús entre la sureña Kandahar y la capital del país, Kabul, en la región de Ghazni.
El secuestro de los 23 surcoreanos, 15 de ellos mujeres, se produjo el pasado jueves 19 de julio. Posteriormente fueron reunidos con dos ingenieros alemanes tomados como rehenes el día anterior en la vecina ciudad de Maidan Wardak. Uno de los ingenieros alemanes ha sido ya asesinado.

Amenazas

La primera de las exigencias de los talibanes, la retirada de los 200 soldados surcoreanos integrados en la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), ya ha sido aceptada por Seúl, que ha anunciado y tiene prevista la salida de sus tropas del país a finales de este año.
Pero los talibanes renovaron el pasado miércoles 25 de julio su amenaza de matar a ´algunos´ de los 23 rehenes surcoreanos si no progresaba la negociación para lograr su otra petición: canjearlos por terroristas presos, poniendo en dificultad al Gobierno de Afganistán, totalmente reacio a ese tipo de exigencias.
"Hemos dado una lista de ocho prisioneros para un intercambio, pero la administración de Kabul trata este asunto con indiferencia", declaró Yusuf Ahmadi, portavoz de los terroristas. ´El ultimátum ya ha expirado. Vamos a matar a algunos de los surcoreanos hoy a las 14H00 si no vemos ningún avance en las negociaciones, agregó el pasado miércoles 25 de julio.
Cumpliendo su amenaza, Bae Hyung-kyu, uno de los 23 surcoreanos secuestrados en Afganistán fue ejecutado. Se trata de un pastor evangélico de 42 años, que lideraba al grupo de misioneros. Tras asesinarlo con varios disparos (el cuerpo de la víctima tenía diez heridas de bala en la cabeza, el pecho y el estómago), arrojaron su cadáver cerca de donde el grupo fue secuestrado la semana pasada.
La realidad es que el resto de evangélicos está bajo amenaza de muerte si no se responde a la exigencia terrorista de un primer canje de ocho rehenes a cambio de la liberación de ocho talibanes actualmente presos en cárceles de Afganistán.

Oraciones por los misioneros

El número de misioneros cristianos protestantes surcoreanos en Afganistán se estima en 120. Las diversas iglesias evangélicas de todo el país acogen en estos días a ciudadanos surcoreanos que se han reunido en ellas para orar por los secuestrados.
Los 23 coreanos pertenecen a la "Iglesia Saemmul" de Bundang, una ciudad situada a las afueras de la capital surcoreana. La mayoría de ellos tiene entre 20 y 30 años, y en él hay enfermeras y profesores de inglés, que acudieron a Afganistán para realizar tareas de ayuda humanitaria.
El envío de misioneros a Afganistán ha desatado críticas en Corea del Sur. “Deberíamos pensar en quiénes somos y adónde vamos con nuestro trabajo de misión”, afirmó Park Jong-soon, ex presidente del Consejo Cristiano de Corea, la mayor organización de iglesias protestantes del país.

Fuente: Agencias. Redacción: ACPress.net

Testimonio / Maxwell, el líder más influyente

Reconocimiento / Maxwell, el líder más influyente

John Maxwell, ha sido nombrado el Gurú de liderazgo más influyente del mundo, según una encuesta realizada por Leadership Gurus Internacional a nivel mundial. El reconocido autor ocupa el primer lugar en una lista de 30 líderes destacados a nivel internacional en el ámbito profesional, empresarial, académico y de asesoramiento en diversos campos.

La selección de los mejores 30 líderes, se basó en criterios que indicaban el alcance y el contenido de la influencia de cada individuo. El objetivo rector fue identificar "profesionales que desarrollan e inculcan liderazgo con más efectividad en otros".

El Dr. Maxwell es experto en liderazgo a nivel internacional, orador, y autor que ha vendido más de 12 millones de libros. A su vez, es fundador de tres organizaciones de liderazgo como Maximum Impact, INJOY Stewardship y EQUIP. Todos los años habla a compañías de la lista Fortune 500, líderes internacionales de gobierno, y una variedad de organizaciones como la Academia Militar de los Estados Unidos en West Point y la Liga Nacional de Fútbol Americano.

Maxwell fue uno de 25 autores y artistas nombrados para estar en la Sala de la Fama del 10 o Aniversario de Amazon.com. Tres de sus libros, "Las 21 leyes irrefutables de liderazgo", "Desarrollando el líder que está en usted", y "Las 21 cualidades indispensables de un líder" han vendido cada uno más de un millón de ejemplares.

"Todos los de esta lista somos ganadores," dijo el Dr. Maxwell, "pero ser elegido el 'ganador de ganadores' es un honor que no se puede expresar con palabras. Conozco a los otros que fueron seleccionados, y es un gran privilegio estar asociado con estos grandes nombres en el área de liderazgo".

Maxwell está en la lista junto con varios autores excelentes incluyendo a Robin Sharma, autor de gran éxito de ventas sobre la maestría profesional, el aclamado escritor y orador Harvey Mackay, autor del éxito de librerías #1 según el New York Times: "Nade con los tiburones sin que se lo coman vivo" y "Cuidado con el hombre desnudo que le ofrece su camisa"; Anthony D'Souza, un marcador de pauta en los campos de efectividad personal y renovación organizacional y Laura Ingraham, autora influyente, columnista y personalidad radial.

(Coicom.com)

domingo, 15 de julio de 2007

Mi opinión / El Código del Menor


Los menores son capaces de delitos mayores

No soy abogado. Soy de una especie de hombre en extinción que se llamó a si mismo “filósofo” y, como tal, tengo obsesión sobre los por qué de las cosas, el sentido del quehacer humano, de nuestras prácticas, planteamientos, costumbres, ritos… de modo tal que “nada humano me es ajeno”.

En junio pasado leí un editorial del periódico Hoy que externaba su preocupación por el incremento de la participación de menores de edad en actos delictivos (“Preocupante” – Hoy – 12 de Junio, 2007) y que se hace eco de declaraciones del Jefe de la Policía, Bernardo Santana Páez, quien afirmó que en nuestro país menores son responsables (la negrita es nuestra) de un 30% de los delitos que se cometen.

Siempre hemos entendido que la minoría de edad es una referencia arbitraria, basada en premisas que no toman en cuenta el desarrollo mental del individuo, su capacidad para actuar con el debido discernimiento”, señala el editorial.

E indica que el Código del Menor crea en los menores la sensación de inmunidad ante la ley y la Justicia. Más allá de la “sensación”, todo indica que hay una realidad: parecería que un delito cometido por un menor –no importa su gravedad- es también un delito menor…

Este es un supuesto inaceptable. Viene a cuento una reflexión hecha por Wenceslao Calvo (ACPress Noticias – España) en torno a que en España algunos menores han sido hallados culpables de asesinatos, más propios de sicarios mafiosos o psicópatas sin conciencia que de personas que todavía no han alcanzado la mayoría de edad.

Calvo nos deja pensando sobre qué sentido tiene el Código del Menor (su reflexión vale para España y para República Dominicana).

Y es que la Ley del menor sería perfecta si siempre se diera esta hipótesis: que un menor es capaz de cometer delitos menores, de la misma manera que un mayor es capaz de perpetrar delitos mayores. Es decir, si hubiera una equivalencia entre la edad y la gravedad del delito, de modo que los menores de edad serían potencialmente sujetos de trastadas y gamberradas propias de la edad”, señala Calvo.

Y añade: “Pero desgraciadamente las cosas no son tan sencillas, porque la maldad humana, que parece ir en aumento, también comienza a despertarse cada vez en época más temprana, de manera que nos encontramos con menores que son protagonistas de delitos propios de mayores. Y aquí es donde la Ley del menor entra en una contradicción, porque ¿cómo aplicar una condena menor a alguien que ha cometido un crimen mayor, aunque sea menor? (las negritas son de Calvo). La capacidad de cometer un crimen mayor es indicio de que, en algún sentido, ya no estamos ante un menor, aunque cronológicamente lo sea. Y si lo tratamos como a tal, la que sale perjudicada es la justicia”.

El supuesto es de que los menores sólo cometen delitos menores es falso. Muchos menores –de edad- son capaces de delitos mayores y su deuda con la sociedad, por lo tanto, es mayor, pero además son alentados por la sensación (o realidad) de impunidad.

Sólo pido una cosa: reflexiones mayores para problemas mayores.

Reflexión / Perdóname Señor, cuando me quejo...


Un Señor bueno y misericordioso...

Hoy, viajando en un autobús vi una hermosa muchacha con cabellos de oro, y expresión de alegría; Apetecí su hermosura. Al bajarse, la vi cojear. Tenía solo una pierna, y apoyada en su muleta, sonreía. Perdóname Señor, cuando me quejo. Tengo dos piernas.

Fui después a comprar unos dulces. Me atendió una muchacha encantadora. Hablé con ella; parecía tan contenta que aunque se me hubiera hecho tarde no me hubiera importado, ya que al salir, oí que decía: “Gracias por charlar conmigo.... es usted tan amable, es un placer hablar con gente como usted.... ya ve, soy ciega”. Perdóname Señor, cuando me quejo y puedo ver.

Más tarde, caminando por la calle vi a un pequeño de ojos azules, que miraba jugar a otros niños, sin saber qué hacer. Me acerqué y le pregunté: ¿ Por qué no juegas con ellos? Siguió mirando hacia delante sin decir una palabra: entonces comprendí que no escuchaba. Perdóname Señor, cuando me quejo. Yo puedo escuchar.

Tengo piernas para ir a dónde quiero... Ojos, para ver los colores del atardecer... Oídos para escuchar las cosas que me dicen. Perdóname Señor, cuando me quejo. Lo tengo todo.

“Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan” (Salmo 87,5).

No le digas a Dios cuán grande es tu problema, dile a tu problema cuán grande es tu Dios!!!

Jehová te guardará de todo mal;

El guardará tu alma.

Jehová guardará tu salida

y tu entrada, desde

ahora y para siempre.

(Salmo 121,7-8).

Testimonio / "No descansar hasta la eternidad"


El rostro visible del Ejército de Salvación

Falleció el rostro visible del Ejército de Salvación holandés. Alida Margaretha Bosshardt, apodada ´Mayor Bosshardt´, de fe protestante, mezcló el evangelio y la asistencia social para ayudar a vagabundos y prostitutas en Ámsterdam.

Nació el 8 de junio de 1913 en el seno de una familia de pequeños comerciantes de Utrecht. A los 22 años, y ya como oficial del Ejército de Salvación, recibía un sueldo semanal de 1,75 florines. Fue condecorada por Israel por haber salvado a un centenar de niños judíos durante la II Guerra Mundial, y siempre era bienvenida en la casa real holandesa. Falleció el 25 de junio a los 94 años.

Provista de la revista de la organización, que vendía por los cafés del distrito rojo de la ciudad, lo que mejor hacía era escuchar a prostitutas y vagabundos en apuros.

Durante la II Guerra Mundial, la misma sencillez y templanza que mostraba con ellos le ayudó a superar su encuentro con los ocupantes nazis. Trabajaba entonces en un orfanato, y cuando la situación se hizo insostenible, buscó un escondite para 150 niños judíos. Encarcelada varias semanas, aprovechó un descuido de sus captores para huir y colaborar con la Resistencia.

Por este hecho heroico durante la época nazi, fue condecorada por el Gobierno de Israel. Pero lo que la convirtió especialmente en una figura popular fue cuando en 1965, la entonces princesa heredera Beatriz de Holanda, disfrazada con una peluca, un pañuelo y unas gruesas gafas, la acompañó en una ronda nocturna.

Llegó a ser una presencia familiar en la radio y la televisión nacionales. Una intensa actividad que ilustraba su lema favorito de “no descansar hasta la eternidad (El País / ACPress.net)