jueves, 10 de marzo de 2022

UNA MUJER QUE ALEGRA EL CORAZÓN DE DIOS

 Cinco características de una mujer que alegra el corazón de Dios


GRATA VIDA para todos


Dios quiere que tengamos vida y tengamos vida en abundancia.

Para mi este es un deseo especial para nosotras las mujeres, de parte del corazón de Dios y que yo quiero destacar con motivo del Día Internacional de la Mujer.

La Red de Iglesia Cristiana, a la que pertenezco, tiene precisamente nuestra primera conferencia del 2022 el viernes 11, a las 7.00 de la noche.

La hemos titulado:

Femenina sí, feminista no…

Poniendo de manifiesto lo que nos hace fuerte.

Estará a cargo de nuestra hermana Loren Montalvo, preciosa joven guerrera que Dios ha levantado para reivindicar nuestras fortalezas como mujeres.

Ahora quiero también compartir contigo un tema muy especial:

 

¿CÓMO SER UN MUJER QUE ALEGRA EL CORAZÓN DE DIOS?

No, no son todas mis ideas. Las encontré leyendo una página que se llama TuBiblia y las comparto con ustedes.

 

Te pregunto… ¿Has conocido una de esas mujeres que parecen brillar con una luz especial? Que cuando llegan a un lugar imparten paz, gozo y optimismo. No hablamos de belleza exterior, maquillaje o ropa lujosa. Tampoco hablamos de sonrisas forzadas y practicadas. Se trata de esa belleza que refleja la paz de un corazón perdonado y enamorado del Padre celestial.

La Biblia nos anima a que, como mujeres cristianas, reflejemos el carácter de Cristo. Esto trae alegría al corazón de nuestro Padre celestial. ¿Cómo lo hacemos? ¿Qué distingue a una mujer que ama a Dios? Veamos algunas de las características esenciales y esforcémonos en ser mujeres que reflejen el corazón de Dios.

 

1. Una mujer que alegra el corazón de Dios busca su presencia cada día

Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor; por la mañana te presento mis ruegos, y quedo a la espera de tu respuesta. (Salmo 5:3)

La mujer que alegra el corazón de Dios es una que reconoce su necesidad y dependencia de él. Para ella es prioritario pasar tiempo delante de la presencia del Señor cada día. Ella le entrega sus cargas al Señor totalmente confiada en que él obrará y permanece atenta en espera de su respuesta. Es humilde ante él y recibe las fuerzas necesarias para enfrentar lo que traiga el día.

 

2. Una mujer que alegra el corazón de Dios hace que su identidad venga del Señor

He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí.  (Gálatas 2:20)

Ella sabe que ha sido perdonada, no vive atada a su pasado. Vive con el gozo que trae el perdón y el saberse amada, escogida por su Padre. Reconoce que, aunque en términos humanos no parezca muy especial, ella es valiosa y preciosa para Dios. Tanto, que él envió a su Hijo, Jesús, a dar su vida en la cruz por amor a ella para que recibiera la salvación y el perdón de sus pecados.

 

3. Una mujer que alegra el corazón de Dios obedece la palabra de Dios

¿Quién es el que me ama? El que hace suyos mis mandamientos y los obedece. Y al que me ama, mi Padre lo amará, y yo también lo amaré y me manifestaré a él. (Juan 14:21)

Es una mujer que ama a Dios y busca su aprobación antes que la de los hombres. Ante cada situación o decisión ella le pregunta al Señor qué debe hacer y obedece sus mandatos aunque vayan en contra de lo que le dicte la sociedad.

Su anhelo es reflejar el corazón de Dios y vivir una vida de obediencia que lo glorifique a él. Vive en constante servicio a Dios y a los demás.

 

4. Una mujer que alegra el corazón de Dios lleva el gozo y la paz del Señor

En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.   (Gálatas 5:22-23)

Está llena del Espíritu Santo y busca la dirección de Dios para actuar y hablar de acuerdo con lo que él le muestra. Es una mujer que refleja el gozo y la paz del Señor. Sus palabras son bálsamo y están llenas de bondad. Su hablar trae sanidad y paz a los que la escuchan. Ella infunde ánimo y optimismo a todos los que la conocen.

 

5. Una mujer que alegra el corazón de Dios no se deja vencer por los problemas

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. (Filipenses 4:6)

Es una mujer con una fe inquebrantable y un optimismo basado en su fe en Jesús. Ella confía en el poder de Dios y ante los problemas de la vida, sabe a quién acudir: a su Padre celestial. No deja que el estrés le robe la paz, sino que lleva sus preocupaciones a Dios en oración y le agradece su intervención de antemano. Tiene la seguridad de que él no la dejará sola. Espera en el Señor para que le muestre cuándo moverse y qué hacer en cada situación.

 

Toma nota de estas cinco características:

Primero. Una mujer que alegra el corazón de Dios busca su presencia cada día.

Segundo. Una mujer que alegra el corazón de Dios hace que su identidad venga del Señor.

Tercero. Una mujer que alegra el corazón de Dios obedece la Palabra de Dios.

Cuarto. Una mujer que alegra el corazón de Dios lleva el gozo y la paz del Señor.

Quinto. Una mujer que alegra el corazón de Dios no se deja vencer por los problemas.

 

Te invito a suscribirte a nuestro canal de Youtube Grata Vida, al mirar este video. Cada semana tendremos entregas que serán de bendición para tu vida. El link de GrataVida es:

https://www.youtube.com/c/GRATAVIDA

 

¡Pidamos a Dios que nos ayude a ser mujeres que traen alegría a su corazón!

 

viernes, 11 de febrero de 2022

Elogio de la lentitud

 De los viernes:

Ve más despacio

Milton Tejada C.



Somos una época en que se aprecia mucho el microondas, la eficiencia, la rapidez en el pensar y en el actuar, la comida rápida. Velocidad es sinónimo de productividad.

Hoy te comparto una idea sencilla que va en contra de esa cultura: ve más despacio. Ideas que alimentó una charla que escuché de Carl Honoré, escritor que afirma que “en un mundo adicto a la velocidad, la lentitud es un superpoder”.

Se trata de hacer las cosas lo mejor posible en lugar de lo más rápido posible. Se trata de saber cuándo es necesario ir más rápido, pero también cuándo ir más lento. Aprender -si dice- a ralentizarnos. Aprender a vivir a la velocidad justa.

Las consecuencias del estilo de vida “rápido” son innegables, y van desde la superficialidad hasta enfermedades consideradas psicosomáticas.

Hay algunas cosas que influyen en que vaya más rápido o que, por lo menos, constituyen indicadores o signos de que “estás acelerado” y necesitas “desacelerar”. Por ejemplo:

·         Vives constantemente midiendo el tiempo, viendo el reloj;

·         El cansancio continuo, al llegar al límite de lo que puede hacer el cuerpo, la mente, el alma.

·         Sensación de superficialidad. Andar lento te permite bucear en la esencia, profundizar.

·         Problemas de memoria, de recordar rápido, pues no te tomas el tiempo para procesar y no ocupas espacios profundos de la memoria.

Además, déjame decirte que ir más despacio tiene sus ventajas. Incluso, lo rápido se beneficia de lo lento, de momentos de lentitud, en que puedes ver las cosas en perspectivas, ser más creativo.

Las mejores ideas de muchos surgen en momentos lentos (cuando, por ejemplo, te retiras a un lugar apartado, cuando te desconectas y te enfocas). La endiablada prisa de nuestra sociedad, nuestras calles, nuestros trabajos, mata la creatividad y mata la espontaneidad. Es decir, que la lentitud es paradójica: los que ralentizan, los que pisan el freno, tienen más posibilidades de gestionar mucho mejor un mundo rápido.

(Cuando pregunto: ¿Cómo estás? Suelo escuchar una respuesta: “Todo bajo control”. Y siempre digo: Por favor, deja espacio a la espontaneidad, a lo no planificado, a salir del riel de la velocidad extrema).

Se nos ha olvidado de cómo desenchufarnos. Se nos ha olvidado de cómo hacer una cosa a la vez, cómo reducir la velocidad, cómo vivir plenamente el momento.

Desde hoy te invito a renunciar a ser una persona “Next”, renuncia a la distracción permanente de las pantallas (móviles, televisión, computadoras, videojuegos, etc.) que te impiden que abordes las grandes preguntas de la vida. Renuncia a ese concepto que hace lo lento algo “socialmente pecaminoso”. ¡Lo lento es gracia, es gozo, es alegría!

Y si lo veo desde el punto de vista de nuestra fe, entonces con más fuerza defiendo la idea de tomar las cosas con calma. Dios mismo aparece cantidad de veces como “lento” (especialmente cuando se refiere a la ira que merecemos). Y aparece en la brisa suave. Y “en su tiempo”.

Lo lento es, a mi entender, una forma de cultivar la esperanza. Desde hoy, ve más despacio.

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sábado, 5 de febrero de 2022

Hijos: Gestionar las emociones

 Formando en Inteligencia Emocional

El pasado 28 de enero (2022) compartí con algo más de 100 personas un tema: Padres sanos, hijos sanos, sociedad sana. Es una de nuestras grandes preocupaciones como #GRATAVIDA. El viernes 4 de febrero compartí este contenido a través de un Instagram Live. No se trata de una reflexión propia, sino de una labor de organizar y compartir, divulgar, para beneficio de los padres.

Nuestros hijos son emocionales (y nosotros también). Experimentan, por ejemplo, alegrías, tristezas, iras, miedos, ascos, sorpresas… En ocasiones, nuestros hijos son gobernados por alguna de estas emociones, pero aspiramos a que ellos aprendan a gobernarlas.

Tomo estas emociones básicas como referencia. Y quiero, antes de entrar en el tema, que podamos tener algunos conceptos claros.

PRIMERO. Diferenciemos entre emociones, sentimientos y pasiones. Se diferencian en duración y en intensidad. Las emociones son breves, pero poco intensas. Las pasiones son intensas y generalmente breves, y los sentimientos son de intensidad moderada pero duraderos. ACLARAR.

SEGUNDO. Describamos brevemente esas emociones básicas a las que he hecho alusión.

Alegría. Es una sensación de placer y bienestar que aparece ante situaciones agradables. P.e., cuando comemos algo que nos gusta mucho o nos regalan algo que deseabámos.

Tristeza. Sensación de pena asociada a una pérdida real o


imaginaria y en muchas ocasiones nos hace pedir ayuda (p.e., cuando un niño pierde un juego que le agradaba o una mascota significativa para él).

 Miedo. Sentimos miedo cuando pensamos que estamos en peligro o que puede suceder algo malo, sea real o imaginario (p.e., estar en un lugar oscuro). Nos ayuda a la supervivencia y nos lleva a actuar con precaución.

Ira o enojo. Cuando las cosas no salen como queremos o cuando alguno nos molesta. P.e., que mi hermano rompa mi juegue favorito. Produce enfado.

Asco: Cuando nos desagrada algo y nos produce rechazo. P.e., piso algo podrido o una caca de perro.

Sorpresa. Es fugaz. Aparece ante algo que no nos esperábamos. Nos ayuda a comprender cosas nuevas. Favorece la atención, la exploración, la curiosidad.

Nosotros, los padres, tenemos el rol de formar, enseñar, educar a nuestros hijos. Y una de las áreas fundamentales para contribuir a que sean personas felices es la de la gestión correcta de sus emociones. Una persona que vaya por la vida a merced de sus emociones es una persona vulnerable, frágil, sin seguridad, inestable. No queremos eso.

Estabilidad emocional es fundamental para su éxito en la vida. Es preciso que nuestros hijos puedan identificar, nombrar y expresar sus emociones de modo sano. Las emociones no son buenas ni malas. No les demos categoría emocional, no la tienen. Simplemente son e indican que estamos vivos.

QUEREMOS HIJOS EMOCIONALMENTE INTELIGENTES.

¿Cuáles son las características básicas y propias de una persona emocionalmente inteligente?:

  • Poseer suficiente grado de autoestima
  • Ser personas positivas
  • Saber dar y recibir
  • Empatía (entender los sentimientos de los otros)
  • Reconocer los propios sentimientos
  • Ser capaz de expresar los sentimientos positivos como los negativos
  • Ser capaz también de controlar estos sentimientos
  • Motivación, ilusión, interés
  • Tener valores alternativos
  • Superación de las dificultades y de las frustraciones
  • Encontrar equilibrio entre exigencia y tolerancia.

He aquí algunas pautas para desarrollar la inteligencia emocional de nuestros hijos:

1.     EMPATÍA. Si uno de nuestros hijos nos habla de algo que le preocupa escuchemos y atendamos hasta que encuentre el equilibrio emocional. Es decir, tengamos empatía. Coloquémonos en su lugar, en sus zapatos. No juzguemos sus emociones. Esto no solo se puede, sino que se debe enseñar. Y para ello es importante no solo lo que decimos, sino lo que hacemos. Enseñas con el ejemplo, enseñas con el respeto.

2.    GESTIONAR LAS EMOCIONES. Los niños tienen que aprender a autorregular sus emociones. Aprender significa que son enseñados. En una primera etapa esas emociones son reguladas desde fuera, es decir, sus padres contribuimos enormemente a regularlas. Para lograr esto, tengo que autorregularme yo, gestionar mis emociones. Es una forma de enseñar que esto requiere mucha paciencia.

Por lo tanto, los padres estamos llamados a: conocer las emociones, reconocerlas, validarlas, aprender a gestionarlas…. ¿Las conoces? Y un punto clave, a su nivel y el tuyo, reflexionar. Y darle una narrativa, una relato, una explicación de por qué ocurren, a su nivel y a su momento.

Algunos tips para ayudarnos a gestionar correctamente las emociones:

 

a.     Diferenciemos entre necesidades y deseos. Tenemos que diferenciar entre necesidades y deseos, y más todavía: entre lo que yo creo que son sus necesidades y las que son necesidades reales para su desarrollo. Menciono algunas:

b.    Seguridad y la protección. Nuestros niños necesitan desarrollarse en entornos de seguridad y de protección. Somos los responsables de que suplan esta necesidad. El hecho de que un padre sea parte de fomentar un ambiente de inseguridad y de desprotección lo convierte en un padre tóxico. Eso no espera tu hijo de ti.

c.     Autonomía. La autonomía es definida como la facultad de la persona que puede obrar según su criterio, con independencia de la opinión o el deseo de otros. Los niños van poco a poco formando criterios, van poco a poco conquistando espacios de libertad. Y tenemos y podemos fomentar que ganen esos espacios, que definan sus criterios y actúen de acuerdo a ellos. Nuestra influencia varía de acuerdo a la etapa que viva el niño, el adolescente o el joven. Todo tiene su momento. La autonomía se va construyendo poco a poco. Cuando el adolescente se autorregula a sí mismo tiene mayor autonomía que el niño, que todavía no gestiona sus emociones.

d.    Descodificación: Explicarles a los niños lo que está ocurriendo o lo que ha ocurrido. Es contar el cuento de lo ocurrido, es darle un relato. Una narrativa. Una historia. Si un niño o un adolescente muestra, por ejemplo, un episodio de ira, lo hace por algo, tiene una explicación. Sin embargo, ojo: no minimicemos, simplemente ayudémosle a entender lo que pasa.

e.    Necesidad de ser vistos. Por ejemplo, cuando decimos que un niño tiene una baja autoestima, hay que revisar un poquito si esta necesidad ha sido satisfecha. Ser vistos significa ser respetados, confiar en ellos, tomarlos en cuenta, reconocerlos. Esta necesidad varía también con la edad.

f.     Ser explícito en el cariño a nuestros hijos. No hay que darlo por hecho. Tienen necesidad de que seamos explícitos. Y en cada edad y hasta para cada niño es diferente la forma en que esto sucede. Continuamente repetimos a las parejas -y esto vale para la formación de nuestros hijos- que es importante amarse, pero más importante aún es sentirse amado, tener su tanque emocional lleno. El afecto juega un papel fundamental en el desarrollo de personas sanas.

g.     Aprendamos a legitimar en el 100% de los casos las emociones de nuestros hijos. Implica que yo permito que mi hijo no solamente experimente la emoción, sino que la pueda expresar. Siempre dentro de unos límites, especialmente en lo relativo a las posibles conductas que sigan o se desprendan de una emoción.

No les demos categoría moral (no son buenas ni malas, simplemente son). El punto clave está en enseñarles a gestionarlas, no a negarlas.

Las emociones no se pueden criticar porque yo no las he elegido, mis hijos no las han elegido, simplemente surgen. Es más, Dios nos hizo con ellas. Dios nos hizo emocionales.

¿Qué opinar de una madre o de un padre que ante la rabia que siente su hijo le dice: “Pero no llores, que no es para tanto”? Lo que para ti parece una tontería, para tu hijo puede ser un gran problema. El no espera que tú lo trates como tontería. Para él o ella no es una tontería.

h.    Evitemos el efecto Pigmalión. «Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto». Es el tema de las expectativas. Cargar a nuestros hijos con expectativas que se hacen permanentes puede ser muy riesgoso para su salud. Por ejemplo, si le dices: “Tú no puedes ser atleta”, puedes estar marcando en él lo que llamamos un “decreto” que extenderá a varias áreas de su vida, asumiendo el “tú no puedes”. No marques a tus hijos con expectativas que constituyen lo que llamamos “profecía autocumplida”.

i.      Estimule la autoestima de su hijo. Los niños comienzan a desarrollar su sentido del yo desde que son bebés, cuando se ven a sí mismos a través de los ojos de sus padres. Sus hijos asimilan su tono de voz, su lenguaje corporal y todas sus expresiones. Sus palabras y acciones como padre tienen un impacto en el desarrollo de su autoestima más que ninguna otra cosa.

El elogio de los logros, aunque sean pequeños logros, hará que los niños estén orgullosos; permitirles que hagan cosas por sí solos los hará sentir que son capaces y fuertes. Por el contrario, los comentarios denigrantes o las comparaciones negativas con otros niños los hará sentir inútiles.

Un elemento importante en estimular la autoestima es reconocer las buenas acciones. Elogie algo todos los días. Sea generoso con las recompensas: su amor, sus abrazos y elogios pueden hacer maravillas y suelen ser suficiente gratificación. Pronto descubrirá que está "cultivando" en mayor medida el comportamiento que desearía ver.

 

Hijos estables emocionalmente es una de las más grandes contribuciones a una sociedad sana que podemos hacer desde el hogar. No es poca cosa. No vamos a cambiar la sociedad, pero sí podemos dejar personas buenas a ella. Ese es nuestro legado.

 

Dios les bendiga, Grata Vida para todos.

 

 

domingo, 16 de enero de 2022

Libérate de alimañas

 EN TU MALETA HAY ALIMAÑAS

Milton Tejada C.

Saludos amigos y amigas de #GRATAVIDA

Cuando tenemos problemas, conflictos, dificultades, pleitos en la pareja, pensamos que hay problemas en la pareja. Y sí, los hay. Sin embargo, quiero decirte que en muchas ocasiones la raíz de esos problemas es anterior a la relación.

Son problemas que a veces trae uno de los dos componentes de la relación, que trae la persona, y que contribuyen a dañar la relación.

Cuando me casé con Ysabel traje una maleta llena de cosas lindas. Lo que se veía: cosas buenas, gratas, que habían ido formando mi carácter a lo largo de mis 40 años anteriores a la relación con Ysabel.

Y fue penoso, pero tuve que trabajar en muchas de esas cosas porque estaban afectando nuestra relación, estaban dañando a Ysabel y me impedían crecer como persona y ponerme en condiciones de ser el esposo que Ysabel merece.

Por eso, en Consejería de Parejas y en Terapia de Parejas, a veces es necesario trabajar con cada persona para avanzar en establecer una relación sana. Esto, en ocasiones, lleva tiempo. Necesita que nos comprometamos, y entonces puedes ver que tu relación se hace cada día más satisfactoria para ambos.

Nadie puede dar lo que no tiene, es necesario tener sanidad si queremos una sana relación.

Deshacernos de los macos, cacatas y culebras no siempre es tan fácil, pero puedo asegurarte que es posible.

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viernes, 7 de enero de 2022

Pautas para el 2022: Metas del cristiano

 

Las metas del cristiano para el nuevo año

 


1.               
¿QUÉ HARÍAS SÍ, COMO EL NUEVO AÑO, ¿TÚ TUVIESES TUS DÍAS CONTADOS?

2.                2 Crónicas 1: Salomón pide CONOCIMIENTO Y SABIDURÍA… y lo demás le vino por añadidura.

En este tiempo de inicio de año es lo usual que escribamos nuestras metas. Metas medibles, claras, específicas, alcanzables, realistas. Pero como cristianos, primero debemos pensar

·                    ¿Qué quiere Dios conmigo en este nuevo año? 

·                    ¿Qué quiere El que yo haga en este nuevo año? 

·                    ¿Hacia dónde Él me está guiando en este nuevo año?

El me llama a:

"Asir, agarrar aquello, para lo cual Cristo me asió, me agarró a mí".

Las metas no nacen en el vacío. Están conectadas a un propósito más alto. Por ejemplo, en empresas, grupos deportivos, universidades, etc., las metas departamentales tienen que estar vinculadas a los propósitos de la organización.

¡Para los cristianos mucho más! Nos preguntamos ¿Es esto lo que quiere Dios para mí? ¿Es esto, esta meta, parte de Su plan, de Su proyecto, de Su voluntad para mí? Para los cristianos, las metas no son meramente humanas, de logro personal, sino divinas, son creadas en Dios, de acuerdo a Sus planes y propósitos conmigo. Están vinculadas a propósitos eternos.

De modo que primero debo conocer Sus planes para conmigo. Sintonizarme con el Creador. Ver Sus planes a largo plazo, planes a corto plazo. Y luego establecer Sus metas para mí. Las cosas que Él quiere que yo logre en este nuevo año. Dios tiene un plan contigo, tiene propósitos. Él te ha creado con un propósito. Tú tienes un destino divino. Tu vida no es producto de un accidente.

Dios te amó, te vió, te creó. Aún antes de la fundación del mundo Él pensó en ti. Tú eres un diseño de Dios. No has venido a esta tierra producto del azar. Hay propósitos grandes que Dios tiene contigo. Dios tiene pensamientos de bien para ti. Su voluntad para ti es buena, agradable y perfecta.

Por tanto, no te conformes con establecer simples metas humanas, medibles, alcanzables, realistas. Eres un hombre o una mujer de fe, tus propósitos son más altos que los propósitos terrenales de los que no tienen fe.

Tus metas en Dios sobrepasan los límites humanos, la lógica humana.

Puedes lograr lo inalcanzable, lo que está fuera de toda lógica. Piensa en GRANDE para este nuevo año. Piensa desde la perspectiva de Dios, de lo que El tiene y quiere para ti. En Dios nuestras metas superan los límites humanos, lógicos.

Esto no quiere decir que no planifiquemos, que no nos organicemos. Sino que los únicos parámetros para medirnos NO SON LOS HUMANOS. 

Tenemos otra fuente de inspiración. Otros recursos fuera de lo terrenal, de lo humano. Dependemos de otras fuerzas, poder, provisión, que van más allá de lo imaginable, humano, lógico, medible y razonable.

Tú no te mides por patrones humanos, sino divinos. La ciencia dice que tú das para una cosa, pero en Dios ¡TODAS LAS COSAS SON POSIBLES!

Pero esto no es a lo loco, no es fantasear, declarar, soñar, en el vacío. Sino lo primero es CONOCER los planes y propósitos de Dios para mi vida. Sacar tiempo para escuchar a Dios. Y luego desde la perspectiva divina, establecer metas, planes para este nuevo año.

Ahora, te puedo mencionar algunas metas que de seguro son la voluntad de Dios para ti en este nuevo año. Acciones que por seguro Dios quiere que tú hagas. Te voy a señalar algunas metas que por seguro Dios QUIERE que tú persigas. Proposiciones que SON la voluntad de Dios para ti.

La manera de implementarlas, alcanzarlas, tiene características diferentes para cada persona, pero digamos que estas son las metas generales de un cristiano para el 2022.

PROPOSICIONES Y METAS GENERALES PARA EL AÑO 2022, QUE SON LA VOLUNTAD DE DIOS PARA TI.

 

UNO.

Proponte pasar más tiempo con Dios en este año.

Pasa Tiempo con Dios. Orar. Pasar tiempo con Dios cada día. Sacar tiempos para estar a solas. Retiros. Ayunos. Proponte escucharle, conocerle, estar más tiempo a solas con El. QUE ESTA SEA UNA DE NUESTRAS PRINCIPALES METAS.

 

DOS.

Leer la Biblia. Meditar en ella. Estudiarla.

Leerla entera. Que no pase un día sin leer algunos versículos. Sacar enseñanzas, aplicaciones. Varios métodos: Proverbios. Salmos. Evangelios. Cartas. Proponte conocer más de la Biblia. No te quedes como un neófito, como un nuevo para siempre. Decide estudiar temas. Compra libros que te ayuden. Diccionarios, comentarios, etc.

Conoce la mente de Dios a través de la Biblia. Sus planes, propósitos y voluntad para tu vida. Fortaleza, dirección, sabiduría, etc.


TRES.

Congregarse.

Proponte salir de la periferia. Asiste a la célula, asiste a los cultos. Quizás solo vienes los domingos. Quizás todavía estas encerrado por el miedo a la pandemia. Comienza a venir los jueves. Quizás no vienes a los Ayunos. Quizás sólo vienes los domingos, pero no asistes a ninguna célula, Etc. Involúcrate. Asiste a las actividades de Redes. Crece en tu participación con el Cuerpo, con la familia de Dios. Tu fe se verá enriquecida, robustecida.

 

CUATRO.

Proponte invertir tus dones y talentos al servicio de Dios.

Al servicio del Reino. Servir. Hay un tiempo en que solo estamos para recibir. Somos como bebes. Pero luego debemos ir creciendo, madurando, pasando a nuevos niveles. Comienza a involucrarte. Cumple con los requisitos del servicio. Bautízate, has la Academia Bíblica de Crecimiento, asiste a una célula, Mantén un buen testimonio, has el Encuentro (que esperamos poder tener este año), asiste a la Iglesia fielmente. Comienza a servir, a bendecir a otros con tus dones, talentos, habilidades, experiencias. ¡Crece en servicio!

 

CINCO.

Vivir en santidad.

Crece en tu acercamiento a Dios. Proponte crecer en tu relación con Dios. En tu vida pura, santa, de obediencia. Deja que el Espíritu Santo quite las cosas de tu vida que a Él no le agradan. No sigas con los mismos defectos, ataduras, conducta carnal. debilidades del carácter, enojo, orgullo, rencor, pleitos, etc. No te conformes a vivir con los mismos problemas, debilidades, defectos, actitudes. Elementos, cosas del carácter, del temperamento. 

Proponte ser más santo, más puro. Más obediente al Señor. Trabaja en ser la mejor versión de ti mismo que pueda ser posible. A tener más pasión por Dios. Decide cambiar. No te pases un año más siendo de la misma manera. Siendo la misma persona. Pasa a otro nivel en este nuevo año.


SEIS.

Proponte resolver tus conflictos con los demás.

No dejes que el sol se acueste estando enojado con otra persona. «Si se enojan, no pequen.» No dejen que el sol se ponga estando aún enojados, ni den cabida al diablo. (Efesios 4:26, 27 NVI). Pide perdón, perdona, toma la iniciativa, no albergues rencor ni amargura en tu corazón. Proponte sanar tus relaciones. Aclarar los malos entendidos, derribar las barreras. Proponte, en cuanto de ti dependa, tener relaciones sanas con todos.

Rom. 12:18 “En cuanto dependa de ustedes, tengan paz con todos los hombres”.


SIETE.

Proponte desarrollar relaciones significativas.

Profundizar relaciones. Estamos viviendo una época rodeados de mucha gente, a la vez de profunda soledad. Invierte tu tiempo, tu persona en tener amigos.  ¿Quiénes son tus amigos significativos, cercanos, íntimos? Saca tiempo.

Eclesiastés 4:9-12 nos dice:

Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto”.

Construye relaciones significativas. Habla con el corazón. Se sincero, se leal.

Aprende a escuchar. No estés TAN ocupado que no tengas tiempo para tus amigos, para desarrollar relaciones significativas. 

Proverbios 18:24: “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano”.


OCHO.

Invierte tiempo con la familia.

Prográmate para compartir con los tuyos. Tanto los cercanos como los lejanos (quizás a través de una llamada, un correo, una visita). Conviértete en un catalizador, el enlace, el motivador, el iniciador. Decídete estrechar lazos con tu familia. Hacer cosas juntos. Planificar salidas, vacaciones. Comenzando con tu pareja si eres casado, luego con tus hijos, etc. Si eres el hijo, toma la iniciativa y motiva al compartir de la familia. Promueve salidas entre tus hermanos. O con tíos o tías. Saca tiempo para compartir con tu familia.

¡Eso le agrada a Dios!

1 Tim. 5:8: “Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo”


NUEVE.

Se generoso en este nuevo año.

Abre tu corazón a los demás. No vivas solo para ti. Ábrete a las necesidades de los demás. Aprende a diezmar fielmente, si todavía no lo haces. Aprende a ofrendar. Abre la mano, abre el corazón. Así mismo Dios abrirá Su Mano para ti.

Quizás tienes mucho tiempo en la Iglesia y todavía no has establecido el compromiso de diezmar. De ofrendar. Estas deteniendo bendiciones sobre tu vida y la de los tuyos. Proponte ser un diezmador fiel en este nuevo año.


DIEZ.

EVANGELIZAR. Compartir tu fe. Compartir tu testimonio. Se intencional. 

Haz una lista y pon desde el principio en tus oraciones y en tu accionar esas personas a las que quieres alcanzar con el Evangelio. Familias, amigos, compañeros de estudios, de trabajo, vecinos. ¡¡HAY UN FUTURO GLORIOSO QUE NOS ESPERA A LOS HIJOS DE DIOS!! ¿Quieres que tus seres queridos disfruten de la eternidad con Dios? 

Estemos abiertos a compartir el Evangelio con extraños. ¡Dejemos de vivir sólo para nosotros! ¡Pensemos en tantas personas que necesitan escuchar el mensaje que tú y yo tenemos!


ONCE.

Convertirnos en padres/madres espirituales de otros.

Somos una sociedad de huérfanos.

“Hagan discípulos…” nos ordenó Jesús. Busca a alguien o algunos en quienes invertirte. A quienes ayudes a crecer (integralmente). Ayuda a otros a pasar a nuevos niveles. ¡Basta ya de solo recibir! Disponte a dar, a invertirte en otros. Toma la responsabilidad seria de desarrollar a otros…en su carácter, dones, habilidades, darle apoyo, orar, etc.

¿Quién o quiénes son tus hijos espirituales? ¿Para quiénes eres padre o madre, además de hermano o hermana?

Pasar tiempo, escuchar, exhortar, observar, aconsejar, confrontar, animar, amarlos, etc. Mira a tu alrededor y decide invertirte en alguien, ayudar a crecer a alguien. Conviértete en padre, en madre de otros en este nuevo año.

Este es tu año para dar, invertirte en otros, y no sólo para recibir. Dios quiere usarte como canal de bendición para otros. ¿Cómo hacerlo? Orar por otros. Escúchalos, saca tiempo, exhórtales, etc.

 

DOCE.

Metas de Salud.

Proponte tener mejor salud en este nuevo año. Puedes tener más energía, más vitalidad, más entusiasmo. Ejercicios, comida sana, dormir más, ¡Practicar algún pasatiempo o algún deporte ...DESCANSAR!

No estoy hablando de un culto al cuerpo. 

¡DIVIÉRTETE! Planifica tu diversión. Planifica tu descanso. Tus vacaciones. ¡No trabajes tanto! 

3 Juan 1:2 “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y QUE TENGAS SALUD, así como prospera tu alma”.

O como suelo decir a veces: Dios inventó el ocio y el diablo el negocio, no estés tan ocupado en los negocios que olvides trabajar por tu propia salud física.

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Hay metas específicas que sé que Dios tiene para ti. Lugares a donde Él te quiere llevar. Objetivos que Él quiere que tú alcances en este nuevo año. Dios tiene un plan contigo. ¡Un propósito GRANDE! ¡Busca ese propósito! ¡Busca Su voluntad! ¡Busca el cuadro mayor, la perspectiva superior, de arriba! ¡Saca tiempo para conectarte con Dios y escuchar Sus instrucciones para este nuevo año!

Mientras tanto, has tuyas estas Proposiciones y Metas, que ¡SON DE DIOS PARA TU VIDA!


EN RESUMEN:

  1. Pasar tiempo a solas con Dios. Orar.
  2. Leer, meditar y estudiar la Biblia. Pasar Tiempo con la Palabra de Dios.
  3. Congregarse. Asistir fielmente a la célula y a la Iglesia los domingos, jueves, ayunos y actividades especiales. Pasar tiempo con los Hermanos.
  4. Invertir tus Dones y Talentos en el Reino de Dios. Servir a Dios con los recursos que Él nos ha dado.
  5. Vivir en santidad y obediencia, creciendo, siendo transformados y agradando a Dios. Ser librados de las cargas del pecado en nuestras vidas. Vivir para El.
  6. Tener buenas relaciones con los demás. Resolver nuestros conflictos relacionales. Vivir un estilo de vida de perdonar y pedir perdón. No guardar rencor en el corazón. Rom. 12:18. Ejercicio de los 360º.
  7. Desarrollar relaciones significativas. Tener amigos cercanos.
  8. Invertir tiempo en la familia. Pasar tiempo con la familia.
  9. Ser generosos. Ser fieles con los diezmos y ofrendas.
  10. Compartir las Buenas Nuevas de salvación con los demás. Evangelizar. Compartir nuestra fe, nuestro testimonio.
  11. Ser padres/madres para otros. Invertirnos en el crecimiento de los demás. Discipular. Acompañar y ayudar a otros a pasar a nuevos niveles.
  12. Cuidar la salud. Alimentos, ejercicios, pasatiempos, descanso, diversión, chequeos, etc.

Finalmente….

Busca el modo de concretizar, programa (diferencias entre planificar y programar).

Dios les bendiga.