jueves, 16 de abril de 2015

Análisis / Los protestantes en RD (3)

Cifras del protestantismo en República Dominicana (3/5).

Banderas discutidas: una proporción importante de católicos y protestantes no se apegan a las doctrinas de sus iglesias en temas espinosos como el aborto, matrimonio homosexual, consumo de alcohol, divorcio, sexo fuera del matrimonio…
Milton Tejada C.

Católicos y protestantes constituyen referentes en cuanto a temas que generan conflictividad ética y social, tales como el matrimonio homosexual, aborto, consumo de alcohol, divorcio, sexo fuera del matrimonio.

El matrimonio gay. En la mayoría de los países la mayor parte se opone a permitir parejas de gays y lesbianas a contraer matrimonio legalmente. En República Dominicana uno de cada cuatro encuestados favorece el matrimonio entre homosexuales o lesbianas, según los resultados de la encuesta de Pew Research Center titulada  Religion in Latin America: Widespread Change in a Historically Catholic Region.

La oposición al matrimonio gay con categoría legal alcanza al 72% de los encuestados. Sin embargo, hay diferencias. Se opone a este tipo de bodas el 87% de los protestantes y el 68% de los católicos (dicho de otro modo: 12% de los protestantes y 29% de los católicos lo favorece, y el 32% de los que no tienen ninguna afiliación religiosa). El dato revela que hay una porción importante de los que se confiesan católicos y protestantes que no se apega a las doctrinas de su iglesia en cuanto al tema.

Desde el punto de vista de la edad –y de modo general-, el matrimonio gay es favorecido más por jóvenes que adultos: un 33% (uno de cada tres) personas de 18 a 34 años, mientras que sólo lo favorece un 19% de las personas de más de 35 años (uno de cada cinco, aproximadamente).

Abordado el tema desde el punto de vista moral, el 83% lo considera moralmente incorrecto, pero hay diferencias: 94% de los protestantes y 79% de los católicos. Esto implica una franja de separación entre lo legal y lo moral (dicho de otro modo: no todo lo legal tiene que ser moral).

El aborto. Mayorías sólidas en casi todos los países encuestados dicen que el aborto debería ser ilegal en todas o la mayoría de las circunstancias. Primero, desde el punto de vista legal: en República Dominicana el 86% de los encuestados favoreció considerarlo ilegal, versus el 13% (al considerarlo por religión, el 89% de los protestantes versus el 87% de los católicos). Sin embargo estos porcentajes suben si la consideración se hace desde el punto de vista moral, el 91% lo considera moralmente incorrecto (96% de los protestantes y 90% de los católicos).

Los protestantes son también consistentemente más propensos que los católicos para ver el consumo de alcohol, el divorcio, el sexo fuera del matrimonio y el uso artificial de medios de control de la natalidad como inmoral.

Alcohol. El 85% de los protestantes tiene objeciones morales serias a la ingesta de alcohol versus el 63% de los católicos.

En cuanto al divorcio, en la mayoría de países de América Latina, menos de la mitad de la gente dice que el divorcio es moralmente incorrecto. Aunque la Iglesia Católica enseña que el matrimonio es una "unión indisoluble" entre un hombre y una mujer, son los protestantes en toda América Latina quienes más sólidamente se oponen al divorcio. En República Dominicana se opone el 45% de los protestantes y el 27% de los católicos, para una brecha de 18%.

En el tema de las relaciones antes del matrimonio (relaciones prematrimoniales), el 75% de los protestantes dominicanos las considera moralmente incorrectas, mientras que sólo lo hace el 49% de los católicos (menos de la mitad). Un 16% de creyentes protestantes las considera moralmente aceptables.

El 30% de los protestantes dominicanos y el 18% de los católicos consideran el control de la natalidad por medios artificiales como inmoral. Esto implica que un alto porcentaje favorece el control de la natalidad. En realidad, no es un tema al cual suelan referirse vía medios de comunicación representante de las diversas iglesias. El 58% de los protestantes los considera moralmente aceptables.

El siguiente cuadro es un resumen de estas posiciones de los protestantes en República Dominicana.

Cuadro 3
Valoraciones desde el punto de vista de la moral de los protestantes en República Dominicana

Aceptable
Inaceptable
No es una cuestión moral
Depende de la situación
El divorcio
40
45
10
3
Uso de anticonceptivos
58
30
8
3
Beber alcohol
7
85
7
1
El suicidio
0
96
3
0
Tener un aborto
1
96
2
1
Prostitución
1
96
2
1
Relaciones sexuales entre personas no casadas
16
75
6
2
Comportamiento homosexual
4
94
2
0

En definitiva, como se indicó al principio, un margen significativo de católicos y protestantes difieren de las posiciones oficiales de sus iglesias. Estas cuestiones son, por tanto, bandera discutida para estos grupos religiosos.



miércoles, 8 de abril de 2015

Análisis / Los protestantes en RD (2)

Cifras del cambio religioso en República Dominicana (2/5).

Índice de compromiso religioso es mayor entre protestantes que en católicos en el país

Milton Tejada C.

En nuestra entrega anterior vimos el descenso vertiginoso del catolicismo en República Dominicana al pasar del 98% de la población al 57% en apenas algo más de un siglo, así como el crecimiento de protestantes (23%) y de personas sin ninguna afiliación religiosa (18%) (Ver artículo anterior en: http://cristianosrd-redformando.blogspot.com/2015/03/analisis-los-protestantes-en-rd-1.html). En esta ocasión se exponen, en base a los resultados de la encuesta de Pew Research Center titulada  Religion in Latin America: Widespread Change in a Historically Catholic Region, algunas de las diferencias entre protestantes  y católicos en cuanto al peso de las prácticas religiosas en sus vidas.
Orar o rezar diariamente, asistir a servicios semanales o que considera que la religión es “muy importante” en sus vidas como señal de un compromiso significativo varía entre católicos y protestantes en República Dominicana. Mientras el 41% de los católicos asume estos parámetros prácticos, lo hace el 65% de los protestantes. Esta diferencia es notoria también en la población joven (18 a 34 años), ya que el 55% de los jóvenes protestantes dice tener un alto compromiso religioso, versus el 36% de los jóvenes católicos.

En la mayoría de los países de América Central, aproximadamente la mitad o más dicen que participan en los servicios de adoración al menos una vez a la semana. Por el contrario, uno de cada cinco o un menor número de encuestados en Argentina (20%), Chile (19%) y Uruguay (13%) informe asistir servicios religiosos con esa frecuencia. En República Dominicana el 75% de los protestantes dice asistir por lo menos con esa frecuencia versus el 49% de los católicos, para una diferencia de 26% a favor del protestantismo.

En cuanto a la oración diaria, el 88% de los protestantes afirma que ora una vez al día, fuera de los servicios religiosos o cultos (versus el 78% de los católicos).

Cuadro 1
Aparte de las bodas y los funerales con qué frecuencia asiste usted a servicios religiosos... más de una vez a la semana, una vez a la semana, una o dos veces al mes, un par de veces al año, rara vez, o nunca? (Q45).
Respuesta
Protestantes
Católicos
Más de una vez por semana
60
16
Una vez a la semana
15
33
Una o dos veces al mes
10
20
Un par de veces al año
6
19
Rara vez
7
9
Nunca
2
3

Sólo considerando las respuestas de los protestantes, tenemos el siguiente cuadro:

Cuadro No. 2
Por favor dígame con qué frecuencia lo hace cada uno de las siguientes actividades? (Q66a).

Respuestas
Al menos una vez a la semana
Una o dos veces al mes
Varias veces al año
Rara vez
Nunca
Leer o escuchar las escrituras fuera de los servicios religiosos
75
13
3
7
2
Participar en grupos de oración o grupos de estudio de las Escrituras
52
14
8
15
11
Compartir su fe o puntos de vista sobre Dios con la gente de otras religiones
37
21
16
14
11
Visitar a los enfermos o necesitados?
25
28
21
17
9

Para el Pew Research Center estos tres indicadores (importancia de la religión, asistencia a servicios religiosos y frecuencia de la oración), pueden ser combinados en un índice para indicar los niveles generales de compromiso religioso[1], calificándolos en “alto”, “medio” y “bajo”. En República Dominicana, a nivel general, el 41% de los encuestados tendría un “alto” compromiso religioso, mientras que el 57% un nivel medio y un 2% bajo compromiso religioso.

Curiosamente, un 84% de los que no tienen ninguna afiliación religiosa puede ser calificado dentro de un compromiso religioso “medio” (una señal de que no se trata, en la mayor parte de los casos, de ateísmo militante, sino de no vinculación con un credo específico o una iglesia en particular).

Otro indicador de compromiso es la “participación en la vida de la congregación”. Un 39% de los protestantes dominicanos manifiesta participar en la vida de su iglesia (además del culto o servicios, darle importancia a la religión en sus vidas u orar con frecuencia), versus un 22% de los católicos que lo hace (en número simples: cuatro de cada diez protestantes asume tareas en su iglesia, mientras lo hacen dos de cada diez católicos).

En RD, el 75% de los protestantes afirma que lee con frecuencia las Escrituras, mientras lo hace el 54% de los católicos. También dicen hacerlo el 30% de los que no tienen ninguna afiliación religiosa.

La brecha entre los que diezman con regularidad en sus iglesias es enorme entre protestantes y católicos en República Dominicana. Mientras lo hace el 61% de los protestantes, tan sólo 18% de los católicos indica que asume esta práctica.

El ayuno es una práctica en que se encuentran cercanos protestantes y católicos, con 45 y 41% respectivamente.

Si desea la versión español en PDF del estudio, puede solicitárnosla.
Continuaremos.




[1] . Los encuestados que oran-rezan diariamente, asisten a los servicios religiosos semanal y dicen que la religión es "muy importante" en sus vidas son caracterizado por tener niveles "altos" de compromiso religioso. Los encuestados que rara vez o nunca oran, asistir a los servicios religiosos rara vez o nunca y dice que la religión "no es demasiado importante" o "nada importante" en sus vidas son codificado como tener niveles "bajos" de compromiso religioso. Otras combinaciones de respuestas se codifican como  compromiso  "medio".

domingo, 5 de abril de 2015

Sardis: cristianos muertos

El ejemplo de Sardis: el precio del pecado es la muerte

“Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.
Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.
Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras blancas, porque son dignas.
El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles” (Apocalipsis 3:1-5).
Ruinas de Sardis
Estaban espiritualmente muertos. Hay un antiguo poema acerca de un bote en el mar. Dice que los muertos surgen de las aguas para empujar los remos, levantar las velas y dirigir el bote. Suena extraño y cómico, pero la iglesia de Sardis era similar a esto. Personas espiritualmente muertas estaban sentadas en las bancas y cantaban en el coro. Maestros y diáconos espiritualmente muertos decían palabras amables a un pastor igualmente muerto. ¡Imagínese! Una iglesia llena de personas muertas. ¡Qué advertencia! Sardis es la prueba de que los creyentes pueden morir espiritualmente.

Sus obras no eran perfectas (Ap 3:2). Eran como el templo de su ciudad. Un edificio enorme de 49 metros (160 pies) de ancho por 91 metros (300 pies) de largo. Tenía 78 columnas o pilares de 17.7 metros (58 pies) de alto. Dos de estos pilares permanecen en pie hasta el día de hoy. ¡Pero nunca terminaron el templo! Comenzaron a edificarlo en el tiempo de Alejandro el Grande, pero nunca lo terminaron.

Del mismo modo, las obras de los miembros de la iglesia de Sardis eran imperfectas. Podemos esperar eso de personas que están espiritualmente muertas. Perdieron el interés y no tenían ni el deseo y ni el celo requeridos para completar lo que habían comenzado. La fuerza del amor ya no existía en ellos y perdieron el interés y la energía, porque faltaba la pasión y la devoción del Espíritu.

¿Y qué acerca de tus obras? ¿Cumples tus compromisos? ¿Descansa en el poder del Espíritu Santo para terminar lo que Él te ha motivado a comenzar?

Estaban caminando con vestiduras sucias. Jesús dijo que solamente había unos pocos que no las habían manchado (Ap 3:4). El Señor Jesús había dado a los creyentes de Sardis vestiduras espirituales limpias, pero no las habían mantenido así. La mayoría de los miembros de la iglesia de Sardis usaba ropa sucia.

La Biblia compara el pecado con la enfermedad. Una enfermedad puede causar manchas en la ropa que usamos en nuestro cuerpo físico, pero el pecado mancha nuestra ropa espiritual. Santiago nos dice que nos guardemos sin mancha del mundo (Stg 1:27). Pablo nos dice que nos quitemos la ropa de nuestra vieja naturaleza pecaminosa. Compara esta ropa sucia con pecados sexuales, fornicación, impurezas, enojo, ira, malicia y blasfemias (Col 3:5–9 NVI). Luego dice que nos vistamos de compasión, benignidad, humildad, gentileza, paciencia y amor (Col 3:10–14). Solamente unos pocos en Sardis vestían ropa limpia, pues la mayoría de los miembros de la iglesia estaban viviendo vidas pecaminosas y sus vestiduras espirituales estaban manchadas por los pecados de la carne y del mundo.

Ahora hemos llegado a la raíz del problema. Los miembros de la iglesia de Sardis estaban muertos. ¿Pero qué fue lo que los mató? La respuesta es clara. El pecado que había manchado sus vestiduras había matado su relación con Dios. “Porque si vivís conforme a la carne, moriréis” (Ro 8:13).

Somos salvos por gracia, por medio de la fe (Ef 2:8). Pero para continuar con Dios debemos caminar por fe, pues sin ésta es imposible agradarle (Heb 11:6). El pecado es enemigo mortal de la fe. Los gusanos y otros insectos se pueden devorar lentamente las raíces y hojas de una planta hasta que finalmente la planta muere. Igualmente, el pecado acaba lentamente con la fe.

El pecado mata la fe, la cual es confianza y esperanza en Dios. Primera Juan 3:21 dice que si nuestro corazón no nos reprende, tenemos confianza en Dios. Pero cuando un creyente peca, su corazón o su conciencia lo condena. En cuanto más peca, más culpa siente. Pero vivir en pecado finalmente terminará por matar toda confianza y fe. Jesús dijo que el hijo que vivía en pecado estaba muerto (Lc 15:24). El pecado mata nuestra fe y por lo tanto nuestra relación con Dios.

No se puede vivir en pecado y tener fe en Dios. La paga del pecado es muerte (Ro 6:238:13). Los que viven en pecado están muertos aunque estén vivos (1 Ti 5:6). “Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad” (1 Jn 1:6). Pero si andamos en luz, tenemos las vestiduras limpias. La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado (1 Jn 1:7), y nuestra fe es la victoria que vence al mundo (1 Jn 5:4). Protejámosla diciéndole no al pecado y sí al Espíritu Santo.

En conclusión, el pecado mató la vida espiritual de los creyentes de Sardis. Manchó sus vestiduras y les quitó todo deseo de cumplir las buenas obras. El pecado apagó el fuego del Espíritu y los dejó con sólo una experiencia pasada con Dios y con una reputación de estar espiritualmente vivos. Cierta vez un predicador dijo: “El pecado lo llevará más lejos de lo que usted quiere ir, le tomará más tiempo del que quiere gastar y le costará más de lo que quiere pagar”. Aun así Jesús tenía una solución para ellos.

(Colaborado por el hermano Pedro Ramírez / Iglesia Cristiana).https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif


viernes, 3 de abril de 2015

Subrayando / Católicos y protestantes

República Dominicana: se acelera el éxodo de los católicos hacia grupos protestantes
LERY LAURA PIÑA
7Días.com.do

SANTO DOMINGO (Rep. Dominicana).- La República Dominicana sigue en la lista de los países latinoamericanos con mayoría católica, aunque hay una tendencia bastante pronunciada a cambiar este escenario.

En términos relativos, la feligresía católica disminuye: entre 1970 y 2014 pasó de ser el 94% de la población a representar el 57%, para un descenso de 37 puntos, equivalentes a un 40%, según cálculos del  Centro de Investigación Pew, reproducidos en su estudio “Religión en América Latina, cambio generalizado en una región históricamente católica”.

Este es un ritmo bastante acelerado si se toma en cuenta que antes de este período las pérdidas eran muy inferiores: durante las seis décadas comprendidas entre 1910 y 1970 los católicos sólo descendieron cuatro puntos (equivalentes a 4%), al pasar de ser un 98% de los dominicanos a un 94%.

La hemorragia progresiva del catolicismo de la República Dominicana en los últimos años ha incidido en que el país aparezca en un rango inferior al promedio de América Latina, donde todavía el 69% de la población profesa esta religión, de acuerdo con la encuesta realizada por el citado centro de investigación, que incluye 18 países latinoamericanos y Puerto Rico.

¿Hacia dónde y por qué emigran?

El estudio visibiliza el aumento de la diversidad en la afiliación religiosa, determinado principalmente por el éxodo de católicos hacia las religiones protestantes, que se confirma con el dato de que el 47% de los protestantes dice haber crecido en el catolicismo.

El coordinador de la Pastoral Juvenil católica, padre Luis Rosario, reconoce que hay una mayor deserción de los feligreses católicos y que emigran principalmente hacia otras religiones cristianas. Habla incluso de “una especie de desfase” del catolicismo en el grupo de religiones que profesan la fe en Cristo.

A su entender esto se explica porque “muchos no han tenido la posibilidad de integrarse de una forma comprometida dentro de la Iglesia católica”.

Esta percepción se corresponde con la tesis de la antropóloga Virginia Roca, que explica que la Iglesia católica se ha caracterizado por estar muy distante de sus feligreses, y que esta distancia ha sido determinada por una robusta estructura piramidal que ha limitado, incluso, el acceso de la mayoría al conocimiento de Dios.

El 75% de los encuestados dice haber crecido en el catolicismo, pero sólo el 57% de ellos permanece en este grupo religioso actualmente.

“Una de las razones es la lejanía. Hasta la mitad del siglo XX el sacerdote practicaba la liturgia de espalda a la congregación y en latín. Ni el pueblo llano ni, quizás, el más educado y culto, conocían el latín. Esto significaba una barrera y la población quedaba en desventaja, no solamente en su conocimiento de Dios, sino también en el acercamiento. Había un límite”, explica la especialista.

Considera que, aunque esto está cambiando mucho en la actualidad,  el esoterismo del mundo católico transmitía el mensaje de que el conocimiento de lo divino no había sido dado al público y esto marcaba distancia y hasta exclusión. 

Esta cualidad dificultaba la integración de los feligreses a las filas del catolicismo y generaba una ventana de oportunidad para las religiones protestantes, que se caracterizan porque sus miembros establecen relaciones primarias más estrechas y directas.

“Realmente es difícil comunicarte con un Dios que no conoces, del que sólo te daban frases dogmáticas, a veces en latín. Eso creó una división y un espacio muy grande que lo aprovecharon las otras Iglesias, que lo primero hacían era irte a visitar a la sala de tu casa. A partir de ahí ya hay un calor humano que no necesariamente la Iglesia católica estaba propiciando”, expresa Roca.

El informe de Pew Research Center también cita la búsqueda de una conexión más personal con Dios como una causa importante para abandonar el catolicismo. Esta fue la razón más ponderada, citada por el 81% de las personas que dijeron haber pasado del catolicismo al protestantismo. Seguida por otras con bastante peso, como que se disfruta más el culto en otras congregaciones (69%), que se percibe un mayor énfasis en las cuestiones morales (60%), que las nuevas iglesias ayudan más a sus miembros (59%) o que éstas propiciaron un acercamiento (58%).

Esta carencia de los católicos ha sido muy bien aprovechada por las otras religiones cristianas. No es secreto que los grupos llamados protestantes parecen más enfocados en evangelizar o compartir su fe para atraer nuevos feligreses o correligionarios. En esto les llevan mucha ventaja a los católicos, dado que 37 de cada cien protestantes dice que comparte su fe con otros al menos una vez a la semana, mientras en la población católica solo lo hace el 20%.

Además les ayuda que parecen vivir su fe desde una espiritualidad más espesa. Así, mientras los católicos consideran que lo más importante es hacer obras de caridad en favor de los pobres (50% frente a 37%), los protestantes entienden que es más necesario “llevar a los pobres y necesitados a Cristo” (24% frente a 47%).

Sin embargo, esto no significa que los protestantes hacen menos obras de caridad. Al contrario. La encuesta indica que el 55% de ellos ha dado algún tipo de ayuda a los pobres y necesitados durante el último año; mientras la proporción de católicos que lo ha hecho es de 48%.

Aunque podría parecer contradictoria, el dato de que los protestantes hacen más obras de caridad se observó en todos los países estudiados.

Por otro lado, la encuesta del Centro de Investigación Pew indica que aumenta la población que prefiere no sumarse a ninguna denominación religiosa, que ya equivale al 18% del total. Con esta cifra, República Dominicana es el segundo país de la región con mayor proporción de su población fuera de toda religión. Sólo está por debajo de Uruguay, donde el 37% dijo que no pertenece a ninguna religión, que es ateo o que es agnóstico.

NOTA: La encuesta citada fue realizada entre octubre de 2013 y febrero de 2014 por el Pew Research Center, con financiamiento de la The Pew Charitable Trusts y la Fundación John Templeton. En el caso de República Dominicana, la muestra fue de 1,699 personas adultas, y el margen de error de 2.9 puntos. Se usa el término "protestantes" para referirse a las iglesias bautista, adventista, metodista, luterana, presbiteriana, pentecostales y otras.