miércoles, 18 de enero de 2017

Cristianos, corrupción y marcha

NUESTRA POSICIÓN COMO CRISTIANOS EN TORNO 
A LA CORRUPCIÓN, IMPUNIDAD 
Y LA MARCHA DEL DOMINGO 22 DE ENERO

Pastor Rafael Montalvo
Iglesia Cristiana

1.      Creemos que como Iglesia debemos desechar, atacar y denunciar la corrupción y la impunidad, y sobretodo orar, para que las malas acciones no se queden sin castigo, para que nadie esté por encima de la ley, para que haya verdadera justicia en nuestra nación.

2.      Creemos que hay una frustración generalizada en la población, producto de la impotencia que todos sentimos.

3.      Creemos que la Iglesia debe seguir haciendo todos sus esfuerzos, para que con la ayuda de Dios, erradiquemos los diferentes males que nos agobian como país. EN ESTE SENTIDO, ESTAMOS TOTALMENTE DE ACUERDO CON LOS MOTIVOS PRESENTADOS PARA LA REALIZACIÓN DE LA MARCHA DEL DOMINGO 22 DE ENERO.

4.      Por otro lado, el domingo en la mañana es el momento especial, y ampliamente conocido, donde todos los cristianos nos congregamos en nuestras iglesias, en todo el país. Si como cristianos vamos a ser parte de esta justa protesta, preferimos otro día y otra hora. Por ejemplo, el sábado 21 de enero, día de la Altagracia, festivo en nuestro calendario. PUES, SI TENEMOS MÁS DÍAS PARA LEVANTAR NUESTRA VOZ ¿POR QUÉ ELEGIR EL DÍA Y HORA EN QUE TODOS LOS CRISTIANOS NOS REUNIMOS?

5.      Proponemos que el domingo 22 de enero, alrededor de las 11:00 a.m. en todas las iglesias cristianas del país, tengamos un momento de reflexión y elevemos un clamor por nuestra nación, a favor de los valores, la justicia, la integridad, la honradez, la verdad y en contra de la corrupción e impunidad.

6.      Sabemos que en coyunturas como estas, se asegura, que los que están a favor de la marcha, son parte de la oposición y están contra el gobierno. Y aquellos que están en contra de la marcha, desprestigiándola, se les acusa de gobiernistas y que están a favor del gobierno.

7.      COMO CRISTIANOS, ESTAMOS A FAVOR DE LA JUSTICIA, LA VERDAD, LA INTEGRIDAD Y TODOS LOS VALORES CRISTIANOS, ÉTICOS Y MORALES, Y EN CONTRA DE LOS ANTIVALORES, LA INJUSTICIA, LA CORRUPCIÓN Y LA IMPUNIDAD, SIN IMPORTAR PERSONA, PARTIDO, POSICIÓN O CREDO.

Oramos para que esta marcha sea exitosa. Que mueva a nuestros líderes hacia la justicia, la humildad, la integridad, la verdad y la honestidad.  Que se acaben la corrupción y la impunidad en nuestro país. Y que vivamos en una nación con líderes que amen a Dios, amen al pueblo y hagan cumplir las leyes para todos.


¡QUÉ DIOS BENDIGA NUESTRA NACIÓN! ¡QUÉ DIOS BENDIGA LA REPÚBLICA DOMINICANA!

viernes, 30 de diciembre de 2016

La fidelidad de Dios

DIOS ES FIEL

Notas tomadas de la prédica del Pastor Rafael Montalvo,
Iglesia Cristiana, jueves 29 de Diciembre, 2016.

Lectura de:
1 Corintio 1:7
Deut 32:4

Cuando se habla de fidelidad estamos hablando de un lugar seguro, firme. Algo duradero y donde podemos creer. Una persona fiel es una persona creíble, digna de confianza, nos da seguridad, hay verdad en esa persona.

Cuando hablamos de fidelidad en relación a Dios... tenemos seguridad, confianza en lo que Él dice. No habla con ligereza, con liviandad. Dios no juega con nosotros, lo que él dice lo cumple, es veraz, es digno de confiar. Podemos creer en sus palabras con toda certeza, con toda seguridad. La Biblia dice que sus palabras son fieles y verdaderas.

¿Dónde se manifiesta esa fidelidad de Dios? 1 Juan 1:9 nos dice que si confesamos nuestros pecados, Dios es FIEL y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Cuando pecamos el diablo nos mete en la mente que Dios no nos va a perdonar. Lo que la Biblia enseña es que Dios es fiel y justo, lo que dice se cumple, y él dice que cuando pecamos si nos arrepentimos él nos perdona.

Cuando predicamos la Palabra de Dios tenemos que creer que Dios entrará a esas vidas.

2 Pedro 3:13:
Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.

Tenemos hambre y sed de justicia, vivimos en un mundo corrupto. Esto, sin embargo, no es todo. Nuestra esperanza está cifrada según sus promesas y estas son verdaderas, esperamos cielos y tierra nueva.

Juan 5:24:
De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

A la gente le molesta cuando decimos que somos salvos, que tenemos vida eterna. La Biblia dice que ahora sabemos que tenemos vida eterna, el Espíritu Santo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. No  tenemos temor a la muerte, al más allá, sabemos que no seremos excluidos eternamente de la presencia de Dios. Ausentes del cuerpo, presentes al Señor. Parta nosotros el vivir es Cristo y el morir es ganancia.

Juan 6:47:
De cierto, de cierto os digo: el que cree en mí, tiene vida eterna.

Hay que saber que el enemigo juega con nuestra mente. No podemos evitar que las aves vuelen encima de nuestras cabezas, pero sí podemos evitar que hagan nido en nuestra cabeza (Martín Lutero). Los dardos del enemigo chocan con el escudo de la fe.

Creer en lo que Satanás dice también es fe. Cuando creemos en su mentira, es fe, es creerle más al diablo que a lo que Dios nos dice. Cuando tenemos confianza total en Dios, en lo que ha dicho, no importan los dardos del enemigo, se apagan en el escudo de la fe.

Juan 6:40.
Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

1 Corintios 10:13.
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero es fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

En medio de los problemas nos dará la gracia, la fortaleza para que podamos soportar. Con la prueba, la tentación, la dificultad, viene también la salida, la fortaleza de parte de Dios para que podamos soportar.

2 Tes 3:3.
Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal.

Esto nos da una gran seguridad, una gran confianza, una gran certeza. No estoy solo lidiando con mis tentaciones, con los desafíos de la vida, con los problemas que me sobrevienen. Hay una dosis de fortaleza en medio del dolor, de las dificultades, para que podamos soportar. Vendrán contra ti y saldrán huyendo de ti.

Mi socorro viene de Jehová, dice la Biblia. Si no es Dios quien nos sostiene, todos estuviéramos comiendo polvo, hubiéramos abandonado. Gloria a Dios que es fiel, que me agarra con su mano derecha, no estoy solo tratando de enfrentar las situaciones difíciles de la vida. Esto me da seguridad de que no importa lo que me venga. No estoy solo, con la ayuda de Dios podemos enfrentar cualquier tipo de situación, El estará ahí con nosotros, porque es FIEL.

Hebreos 13:5.
Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: no te desampararé, ni te dejaré...

No un año, no un día, no varios años… ¡Todos los días hasta el fin del mundo! A veces nos hemos sentido solos, como abandonados, desamparados, desanimados, frustrados. El mismo Jesús dijo: Dios mío, Dios mío, por qué me has desamparado. Pero Dios nunca nos dejará y nunca nos desamparará. El no sale corriendo de los problemas.

Salmo 32:8.
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.

Si confiamos en El, por torpe que seamos, no nos vamos a extraviar. El nos hará entender, sobre mi fijará sus ojos. El me mira porque me ama, me mira con atención.



martes, 13 de diciembre de 2016

Deja que Dios use tus habilidades

"Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos...
demostrando que Jesús era el Cristo" (Hechos 9:22).

El psicólogo Sheldon Kopp dice: "Todas las batallas importantes se libran dentro de uno". Y es verdad. La gente libra las más grandes batallas contra sus propias flaquezas y fracasos. Para contar con una oportunidad de alcanzar tu potencial, debes saber quién eres y enfrentar tus defectos. Para hacer eso:
  1. Mírate a ti mismo con claridad
  2. Se sincero al admitir tus defectos.
  3. Descubre con alegría tus capacidades
  4. Desarrolla esas capacidades con pasión.

Tú puedes alcanzar todo tu potencial mañana si te dedicas a crecer hoy. Recuerda que para cambiar tu mundo, primero debes cambiar tú.

(Jhon Maxwell, El lado positivo del fracaso).

domingo, 25 de septiembre de 2016

Este país es... (2)

Este país es un tollo (2)
Pastor Rafael Montalvo

Muchas veces escucho que la sociedad tiene que empoderarse, que todos somos responsables, que no le podemos dejar las cosas al gobierno y a los políticos, que hagamos presión nosotros como pueblo.

Creo que todo esto tiene su valor. Sin embargo, es al liderazgo a quien primero le corresponde dirigir, producir los cambios positivos, llevar a los demás a la victoria, a puerto seguro, pagar el precio y llevar a cabo una visión.

Necesitamos un liderazgo sano, entregado, comprometido, que ame a esta nación.

Siempre me he preguntado ¿Por qué cuando un dominicano viaje a países desarrollados su conducta cambia? Los veo humilditos, hablando bajito, respetuosos de los demás y de las leyes, no son bravucones, altivos ni prepotentes.

¿Será que le dan un milagroso seminario en el avión o un lavado de cerebro?

Uno los ve totalmente diferentes ¡Hasta que nuevamente pisan territorio dominicano! De inmediato levantan la voz, pelean, atropellan e irrespetan.

¿Por qué sucede este “milagro” en cuestión de horas y con tan solo montarse en un avión y cruzar el mar?

viernes, 23 de septiembre de 2016

Un zapato apretado

Encajar
Melissa Tiburcio Martínez
Reflexión escrita por Melissa Tiburcio Martínez, una de las jóvenes de nuestra Iglesia Cristiana y que contextualiza lo que la “presión de grupo” significa para esta edad.

Quizás no soy yo la única. Creo que todos hemos tenido un par de zapatos los cuales no nos ajustan. Pero… ¿qué pasa? Ese par de zapatos nos encantan. No importa que nos queden apretados, hacemos hasta lo imposible para que encajen ¿Verdad?

Vamos a llevar este ejemplo a la vida cotidiana. Tratamos de encajar en un círculo de personas o en un ambiente que no es el nuestro. Tratamos de agradar a los demás y haces todo lo posible, fuerza y encajas a la mala. Muy bien sabes que ese no es el círculo al que perteneces, sabes que no correspondes a ese círculo. Un día quieres salir, decides salir, y sales lastimado, así como te pasó con el par de zapatos los cuales te esforzaste para ponértelos, caminaste incómodo y al quitártelos te resultó doloroso, con ampollas.

Cuando tú decides seguir a Cristo y no volver atrás tendrás que dejar cosas que te gustan y entregárselas a Dios. Tendrás que saber que hay “zapatos”, es decir grupos, ambientes, en los que no encajas y en los que no debes encajar. Ese grupo de amigos que se burlan de ti si confiesas que eres cristiana, si tratas de hacerle saber quién es Dios. Te ignoran, se ríen de ti. ¿Renunciarás a tu fe por encajar? ¿Renunciarás a tus convicciones por hacer que ellos se sientan cómodos contigo?

De algo estoy segura: Dios es todo y Dios es lo que verdaderamente importa. Si tienes ese papá, lo tienes todo. Y, en definitiva, estarás encajando donde verdaderamente vale la pena: en la eternidad.


jueves, 1 de septiembre de 2016

Este país es...

Este país es un tollo
Pastor Rafael Montalvo
¡Tenemos tantas cosas bellas en nuestro país!: Hospitalidad, calor humano, solidaridad, sencillez, playas, montañas, bellísimos paisajes, etc. Pero… ¡qué lamentable que en nuestra historia no hayamos tenido líderes que les duela nuestra nación y pagado el precio para convertirnos en un país educado, respetuoso de los demás y de las leyes, progresista, estable económicamente, con oportunidades para todos, y resolviendo por lo menos uno de nuestros problemas básicos (salud, educación, seguridad, etc.)!
Parece que todos nos beneficiamos del caos, del desorden.
No hay instituciones, no hay consecuencias, todo está PERMITIDO. Solo hay que tener una buena cuña, un buen enllave, ¡y todo está resuelto!
Desde una persona en la calle que te tira un trapo mojado a tu vehículo, hasta presidentes y funcionarios que cambian las reglas de juego para su propio beneficio. Desde un colegio o restaurante que te montan al lado de tu casa, disminuyendo su valor, hasta la agresividad y mala educación al manejar en nuestras calles.
Desde el malísimo servicio al cliente de muchas empresas (públicas y privadas), hasta el tigueraje de un coquero o taxista para cobrarte de más. Desde un Congreso desacreditado por sus malas acciones, hasta empresarios sin ética ni moral. Y la lista sigue…
En este país TODO da lucha, todo es complicado, cada ciudadano tiene que defenderse, tiene que buscársela, tiene que buscar padrinos. Porque ESTAMOS DESPROTEGIDOS. Es como la LEY DE LA SELVA: TRIUNFA EL MÁS FUERTE, el más agresivo, el más perverso, el más prepotente.
¡CUÁNTA IMPOTENCIA SENTIMOS!
¿QUIÉNES SE BENEFICIAN DE ESTE DESORDEN? ¿A quiénes les conviene este caos? ¿Por qué los presidentes y líderes que hemos tenido no han pagado el precio para organizarnos?

(Si Dios quiere mañana seguiremos con la 2da parte)

domingo, 28 de agosto de 2016

Vida cristiana / La amargura


La definición de amargura

En el griego del Nuevo Testamento, “amargura” proviene de una palabra que significa punzar. Su raíz hebrea agrega la idea de algo pesado. Finalmente, el uso en el griego clásico revela el concepto de algo fuerte. La amargura, entonces, es algo fuerte y pesado que punza hasta lo más profundo del corazón.
La amargura no tiene lugar automáticamente cuando alguien me ofende, sino que es una reacción no bíblica (es decir pecaminosa) a la ofensa o a una situación difícil y por lo general injusta. No importa si la ofensa fue intencional o no. Si el ofendido no arregla la situación con Dios, la amargura le inducirá a imaginar más ofensas de la misma persona. La amargura es una manera de responder que a la larga puede convertirse en norma de vida. Sus compañeros son la autocompasión, los sentimientos heridos, el enojo, el resentimiento, el rencor, la venganza, la envidia, la calumnia, los chismes, la paranoia, las maquinaciones vanas y el cinismo.
La amargura es resultado de sentimientos muy profundos, quizá los más profundos de la vida. La razón por la que es tan difícil de desarraigar es triple: En primer lugar, el ofendido considera que la ofensa es culpa de otra persona (y muchas veces es cierto) y razona: “El/ella debe venir a pedirme disculpas y arrepentirse ante Dios. Yo soy la víctima".
El cristiano se siente culpable cuando comete un pecado. Sin embargo, no nos sentimos culpables de pecado por habernos amargado cuando alguien peca contra nosotros, pues la percepción de ser víctima eclipsa cualquier sentimiento de culpa. Por lo tanto este pecado de amargura es muy fácil justificar.
En segundo lugar, casi nadie nos ayuda a quitar la amargura de nuestra vida. Por lo contrario, los amigos más íntimos afirman: “Tú tienes derecho… mira lo que te ha hecho", lo cual nos convence aún más de que estamos actuando correctamente.
Finalmente, si alguien cobra suficiente valor como para decirnos: “Amigo, estás amargado; eso es pecado contra Dios y debes arrepentirte", da la impresión de que al consejero le falta compasión (recuerde, que el ofendido piensa que es víctima). Me pasó recientemente en un diálogo con una mujer que nunca se ha podido recuperar de un gran mal cometido por su padre. Ella lleva más de 30 años cultivando una amargura que hoy ha florecido en todo un huerto. Cuando compasivamente (Gálatas 6:1) le mencioné que era hora de perdonar y olvidar lo que queda atrás (Filipenses 3:13), me acusó de no tener compasión. Peor todavía, más tarde descubrí que se quejó a otras personas, diciendo que como consejero carecía de “simpatía” y compasión.
Hasta es posible perder la amistad de la persona amargada por haberle aconsejado que quite la amargura de su vida (Efesios 4:31). El siguiente ejemplo ilustra cómo la amargura puede dividir a amigos y familiares. Florencia, una joven de 21 años, pertenece a una familia que durante años ha sufrido una contienda familiar. Ella es la única que no desea culpar a los demás ni demostrar que tiene razón sino que anhela ver reconciliación. La pelea comenzó poco después del nacimiento de Florencia, sobre lo que al principio fue algo insignificante.
Veinte años más tarde, alimentada por imaginaciones vanas, rencor y paranoia, existe una gran brecha entre dos grupos de la familia. A pesar de que casi todos son cristianos, la lucha es más fuerte que nunca. Florencia, tomando en serio lo que dice la palabra de Dios sobre la amargura, con toda el alma quiere que la familia se reconcilie. Se siente impotente, sin embargo, porque está bajo la amenaza de no poder volver a casa de sus padres si pisa la propiedad de su hermana y su cuñado.
Una característica interesante: por regla general nos amargamos con las personas más cercanas a nosotros.

Tomado de:
Mirón, J. (1993). La amargura, el pecado más contagioso. Serie Cruzada. Sociedades Bíblicas Unidas.