martes, 24 de noviembre de 2009

Iglesia / Un evento con sentido

Una noche en Belén

La Iglesia Cristiana organiza un musical: Una noche en Belén.... se trata de encontrarle sentido a esa noche en que, en un pesebre, el lugar más marginal posible, nació Jesús. Día: 25 de Diciembre. Hora: 4.30 p.m. y 7:00 p.m., en el Auditorio de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña. Contribución: 500.00 por persona (adulto y mayores de 10 años), RD$300.00, menores de diez años.

Una forma sana de compartir en ese día.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Filosofando / Del Presidente y las riquezas

Del Presidente Fernández y la idolatría de las riquezas…

Milton Tejada C.

Estaba escuchando al Presidente Leonel Fernández. Las fallas técnicas no impidieron el que mantuviéramos la atención. Hablaba de la situación mundial y esbozaba consignas, pensamientos, que bien pudieron ser propios de un teólogo… pero fueron los de un político.

Por momento, recordé las leyendas en la parte trasera de las guaguas de FENATRANO: Esto tiene que cambiar.

“El mundo no puede seguir así. No puede seguir apoyándose en la codicia, el egoísmo, la avidez y el engaño para amasar grandes fortunas en beneficio de unos pocos.

El mundo tiene que cambiar. Tiene que eliminar toda forma de injusticia, discriminación y desigualdad que exista. Tiene que avanzar su marcha hacia el mañana fundamentándose en la solidaridad, la cooperación y la integración.

A pesar de sus complejidades, el mundo, sin embargo, es bastante simple. De lo que se trata es de cambiar la codicia por la generosidad y la avaricia, por la fraternidad”, nos dijo el Presidente.

Y entonces recordé algunas clases con el Profesor Manolo Maza. Teología Fundamental, allá en mis años mozos. El tema de la idolatría en la Biblia y el tema de las idolatrías en el mundo cotidiano de hoy.

¡Qué fácil es rechazar la idolatría que tiene ropaje de religiosa, aquella que consiste en adorar o venerar estatuas, santos, de madera, barro o mármol!

Pero hay otra idolatría…

La idolatría consiste en el hecho de que el hombre es capaz de convertir en dioses, cosas de la realidad temporal y terrenal. Un dios que adora, al que venera, al que entrega sus criterios y su corazón.

De eso habló el Presidente…

De la codicia,

El egoísmo,

La avidez,

El engaño,

La injusticia,

La discriminación,

La avaricia

La desigualdad…

Todos estos ejes con un norte común: amasar grandes fortunas en beneficio de unos pocos…es la idolatría de la riqueza, el gran Dios moderno.

Juan Simarro, en un artículo publicado en Protestante Digital, señala que “la idolatría que diviniza el dinero y las posesiones, atenta contra la vida del prójimo, le despoja, le roba su dignidad y le deja reducido a la infravida de la pobreza y de la exclusión social. Es el rendirse de manera incondicional ante el dios Mammón. Y los actos de idolatría que cometen los idólatras de Mammón, conforman una liturgia de muerte: el despojo de los débiles, la acumulación desmedida de bienes contra la que clama la Biblia, la opresión de los desheredados y las prácticas de nuevas esclavitudes…”

Un cristiano no puede caer en la trampa de un sistema que nos empuja al consumo sin solidaridad, lejos del próximo (o prójimo). Un cristiano no puede servir a dos señores. Cierto que “poderoso caballero es don dinero”, pero el Jesús en que el que creemos y vive, es el Señor y El es quien ha de reinar en nuestros corazones…

La crítica del Presidente es cierta, pero carece de coherencia con muchas de las prácticas de su gobierno, porque hay también la idolatría del poder político. Esa que parece empujar al Presidente a aspirar a un nuevo período apenas iniciando un tercer mandato…

Es probable que para muchos fuese mejor proclamar una monarquía… fundamentados en la creencia del predestinado (una especie de Matrix a lo dominicano)… total, que Mammón cambia y tiene aliento y cobra vidas. El tributo de la política dominicana lo paga nuestra sociedad… pero Mammón –el político y el económico- es adorado porque tiene adoradores que han abierto su pecho. ¡Salve, César, los que van a morir te saludan!

lunes, 11 de agosto de 2008

Filosofando / Justicia por sus propias manos

Un camino sin salida

Milton Tejada C.

Sintió alegría y aún más: placer. La multitud lo estaba “acribillando”, “lapidando”, colocándolo en el paredón… Por fin, se dijo, la gente comienza a tomar su destino en sus manos. Rabia, dolor, miseria, frustración… están abriendo un canal en donde grupos de dominicanos hacen justicia, “linchan” al delincuente… o, en las palabras más socorridas: hacen justicia con sus propias manos.

Y luego, sintió horror. Horror de si mismo, horror de su sociedad ¿Qué está pasando en la sociedad dominicana que en dos semanas se registran seis casos de “justicia por sus propias manos”, de “autodefensa popular”? La Policía Nacional no aplaude estos hechos, pero al parecer los avala porque, a diferencias de otras circunstancias, no suelen presentarse detenidos a la prensa. “Fuenteovejuna” queda impune. Lo que hacen todos, no lo hace nadie, nadie es responsable.

En otro orden, meter a la cárcel a las multitudes… no, eso no, eso no es parte de lo “políticamente correcto” y este es un país en donde se vive de lo “políticamente correcto”: aquello que es popular, que es aparentemente aceptado por las mayorías. Claro, existe el hecho de que estas “mayorías” han sido moldeadas a través de años hacia el desencanto, la mediocridad, la vanalidad, el consumo, la impunidad, el descreimiento y desconfianza… los gobiernos han propiciado mayorías acordes con sus intereses momentáneos y luego algunos de los políticos aprovecha la ocasión para asumir una posición de beato, dándose golpes en el pecho y clamando por un cambio en la conducta social… un círculo mortal, diabólico.

Es probable que Huchi Lora tenga razón. Ya ha repetido varias veces que somos un país con un solo partido y varios colores. Es una sola forma de hacer política. La verdad que el rostro feo de la democracia pasa por estos partidos.

En la historia del pueblo hebreo hubo una generación que pereció en el desierto y surgió otra que entró a la tierra prometida. En nuestro caso, parece ser que la generación que se resiste a morir quiere dejar corrompida a la siguiente. La “semilla del mal” quedará sembrada, germinando, fructificando…

Mis excusas, cosas de filósofos de la historia o de la historia del filosofar, lo mismo da. Volviendo al tema de “justicia con las propias manos” o “por” (la discusión gramatical puede hacerse luego), la verdad es que no, el filósofo no está de acuerdo. Una sociedad se da normas y ellas son las que le permiten mantenerse cohesionada. El camino del anarquismo puede estar abierto. La desintegración social… hay explicaciones al fenómeno, sí… las hay, pero las explicaciones no hacen que el hecho sea justificado. Ayudan a ir a la raíz.

Mientras tanto, aunque el autor de un asesinato sea una persona, un pequeño grupo o una multitud, el hecho sigue siendo asesinato y hay culpables objetivos. La Justicia podrá evaluar condiciones atenuantes en cualquier caso.

Claro, hay multitudes que nunca aparecen como “bárbaras” o grupos, aunque lo sean. Un ejemplo: el gobierno. Detrás de ese sustantivo se esconden muchos desmanes y el mayor de todos es el permitir y hasta fomentar el despojo de la confianza a la gente… pueden devolverla?

Yo, el filósofo, tengo simple vergüenza por mi sociedad y mi gobierno. Una sociedad que está en contra de la delincuencia y que, simultáneamente, parece disfrutar de la misma.

“Hay que dejar que las instituciones funcionen…”. Y la sociedad dominicana se encuentra como los niños jugando en el cajón de bolas de McDonald: rebotando de una bola a otra. Para voceros policiales, la Justicia no juega su papel. Para el Presidente, se tendrá mano dura con la delincuencia. Explicaciones, repito, pero no justificaciones de este “tomar la justicia con sus propias manos”.

Los ciudadanos, pobres y ricos, tal vez deberían pensar que en lugar de disfrutar del delinquir colectivamente, colectivamente debemos cambiar a las instituciones y sus responsables.


¿De qué sirvió la Reforma Procesal Penal? Una justicia más transparente y más justa, pero ¿justa para quien?


viernes, 1 de agosto de 2008

Reflexión de las 5AM / hombre, mujer y sexo


Hombre, mujer y sexo

¡Mira qué paradoja!
El hombre necesita sexo para sentirse amado.
La mujer necesita sentirse amada para entrar en el sexo.
Un hombre sabio sabe que la forma en que se despide en la mañana y sus actividades y sus palabras en el día afectan lo que pase en la noche o en la madrugada.
Tú, como hombre, quieres sexo. Ella, como mujer, quiere un amante.
Para ella el sexo es el resultado de un proceso.
Muchos hombres quieren el resultado, sin el proceso.
El corazón de Dios es plenitud. Proceso y resultado han de encontrarse.
El sexo, en el contexto de Dios, trae bendición.
Los hombres debemos apelar a la creatividad. Terminó la época de las “excusas”.
Milton Tejada C.
(809) 519-5584.

miércoles, 30 de julio de 2008

Desde la fe / El hombre y su mujer


El hombre y su mujer


Por Milton Tejada C.

Nuestro Dios es un Dios de orden. Un hombre cristiano tiene una disposición y busca las fuerzas para vivir una vida según el orden de Dios.
A veces es muestra del desorden las cosas que hacemos o decimos y que hieren a mi mujer. Si hago el ejercicio de escribirlas sobre una hoja de papel y la rompo en muchos pedacitos, me será difícil rehacer la hoja...
Quiero decirte algo: el corazón de una mujer no responde a nadie como responde a aquel hombre al que ella le dijo: te amo!
¿Qué has sembrado en el corazón de tu mujer?
En Efesios 5:23 se nos llama "cabeza" y se nos invita a entregar nuestras vidas por ellas, por nuestras esposas.
A veces, sin embargo, somos capaces de entregarnos por muchas cosas y lo que llega a nuestras casas es el bagazo. Invertimos como necios. Y es muy probable que si no inviertes en lla alguien lo hará.
Te aseguro, también, que nadie es capaz de hacerte tan feliz o desdichado como tu mujer.
Como hombre necesito atender y entender a mi mujer.
Dios sueña en grande para ti, sueña un futuro y una esperanza junto a tu mujer (Jer 29:11).
Me aseguras que eres un hombre de oración...
Quiero decirte que tus oraciones pueden encontrar un estorbo en la forma en que tú tratas a tu mujer. Nos dice 1 Ped 3:7: "De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes".
Quiero decirte que si en la relación conyugal hay un círculo dañino, le toca a la cabeza romper ese círculo vicioso. No prestar atención a sus disparates, sino a sus elementos de valor. No búsquemos sus errores. Suéltalos. Proponte edificar, sembrar... Preparate con paciencia. ¿Cuándo fue la última vez que te pusiste de rodillas para interceder por tu mujer?
Quiero decirte que Dios la creó para estar a tu lado, como tu ayuda idónea. Buscamos en otro lado lo que tenemos tan cerca. Nos conformamos con "chimichurris" en la calle cuando en casa tenemos un manjar.
Quiero decirte que si quieres que la intimidad con Dios sea plena, comienza con tu mujer. Ellas son las princesas de Dios.
Y tú eres un hombre que puede hacer la diferencia.

Milton Tejada C.
(809) 519-5584

Desde mi fe / Aceptado como eres

Aceptado como eres

"Yo he venido para que tengan vida y para que tengan en abundancia"

Ser aceptado es una búsqueda de todo ser humano. Tememos el rechazo. Jesús, conocedor de la naturaleza humana, nos acepta como somos. Para Dios tú eres valioso, unico, irrepetible. No puede haber vida en abundancia en donde hay rechazo. Asumir el rechazo es caer en las trampas del enemigo.

Milton Tejada C.
30 de Julio, 2008.

miércoles, 18 de junio de 2008

Desde mi fe / Tanta misericordia, sólo en Jesús...

TANTA MISERICORDIA, SOLO EN JESUS

Milton Tejada C.

(Comentario a la frase: “Padre, Perdónalos, que no saben lo que hacen…”, hecho en la Iglesia Cristiana)


1. EL DE JESÚS, UN PERDÓN SIN LÍMITES…

Ubiquemos el momento.

Es reconocido como justo, tanto por Pilato como por su mujer, pero es entregado para ser crucificado;

No hay acusación válida contra él. Mateo nos cuenta que le habían entregado por envidia;

Piden a gritos su crucifixión;

Es flagelado;

Fue desnudado;

Escarnecido;

Le colocan una corona de espinas;

Le escupen;

Le dan a beber vinagre mezclado con hiel;

Al crucificarle, reparten entre sí sus vestidos….

ES EL JUSTO QUE SUFRE….

“Despreciado y desechado entre los hombres,

Varón de dolores,

Experimentado en quebrantos;

Fue menospreciado y no lo estimamos.

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades,

Y sufrió nuestros dolores;

Y nosotros le tuvimos por azotado;

Por herido de Dios y abatido.

Mas él herido fue por nuestras rebeliones,

Molido por nuestros pecados;

El castigo de nuestra paz fue sobre él,

Y por su llaga fuimos nosotros curados.

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas,

Cada cual se apartó por su camino,

Mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Angustiado y afligido

Como cordero fue llevado al matadero…

Fue cortado de la tierra de los vivientes…

Aunque nunca hizo maldad,

Ni hubo engaño en su boca” (Is 53:3-9).

Y ya en la cruz, su primera palabra es para pedir perdón y más que perdón, MISERICORDIA, pero no para El, sino misericordia para quienes participaron en el proceso de su crucifixión…

“PADRE, PERDONALOS, QUE NO SABEN LO QUE HACEN…”

Es la forma en que reaccionó cuando aquellos que sí merecían el castigo se lo aplicaron a la única persona que no lo merecía… Jesús nos plantea el perdón, pero no un perdón cualquiera, sino un perdón sin límites: MISERICORDIA… el perdón gratuito, sin merecerlo… y le pide ese perdón al PADRE…

Es una oración desgarradora, de una fuerza sublime. Son palabras impresionantes, ante la que nos quedamos sobrecogidos, desbordados: JESÚS, EN EL SUPLICIO DE LOS MALDITOS, ES EL CAMINO DE LA MISERICORDIA… La misericordia es hija del amor, y Jesús la ejerce hasta el final…

Tres elementos:

Se dirige al PADRE

Pide MISERICORDIA para quienes le crucifican

Afirma que “no saben lo que hacen”. Es decir: son ignorantes…

PADRE

En todo el Antiguo Testamento Dios se presenta como un Dios justiciero, pero sobre todo como un Dios lleno de misericordia. Y en el Nuevo testamento Dios es llamado “Padre de misericordia y Dios de toda consolación” ( 2 Cor 1:3).

Los israelitas no tenían el concepto de Dios como padre de una persona. Ni en el AT ni en la literatura extrabíblica de los israelitas se encuentra que una persona (que no sea el Mesías) llame Padre a Dios. Ese sentido de la paternidad de Dios lo reveló nuestro Señor Jesucristo. Es el trato tierno, íntimo, que Jesús da continuamente a Jehová y se revela como su hijo (“... ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar” [Mt. 11:27]).

El Señor Jesús, al orar, se dirigía a Dios diciéndole: Padre, que en arameo es Abba (“P., si quieres, pasa de mí esta copa” [Lc. 22:42]; “P., la hora ha llegado.... P., glorifícame.... P. justo, el mundo no te ha conocido” [Jn. 17:1–25]). Ante la inquisición de •Felipe: “Señor, muéstranos el P., y nos basta”, Jesús contestó: “El que me ha visto a mí, ha visto al P.” (Jn. 14:9).

Pablo utiliza el término Abba, lo cual significa que era de uso común en la iglesia primitiva. Con él se manifiesta “el espíritu de adopción”, pues “el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Ro. 8:15–16; Gá. 4:6).

LA IGNORANCIA

Jesús pide misericordia porque son ignorantes…

La ignorancia: no conocer a los profetas…

Hech 13:27: Los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los sábados, las cumplieron al condenarle”

Hech 17:30: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”.

1 Cor 2:8: Pablo escribiría acerca de la sabiduría de Dios “la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de la gloria”.

MISERICORDIA

Jesús no está pidiendo simple perdón para quienes le crucifican. Pide misericordia y es misericordia porque es un perdón inmerecido, intercediendo por sus enemigos cuando más mal le hacían, un perdón que va más allá de toda posibilidad humana, un perdón que alcanza lo hondo del ser humano… y lo pide en su condición de Hijo, siendo consecuente con lo que fue todo su ministerio.

Misericordia, en hebreo es “jesed”: bondad, amor constante, amor gratuito…

Hay tres significados importantes en este vocablo: fuerza, constancia y amor. Son vocablos que interactúan entre sí…

“Jesed” significa involucramiento y compromiso personal en una relación que sobrepasa los límites de la ley…

La frase que más se aproxima en español es “amor constante y fiel”.

Es una de las características más frecuentes del Dios de la Biblia (aparece 240 veces en el Antiguo Testamento).

Dios ofrece “amor constante”, “misericordia” a su pueblo, necesitado de redención del pecado y liberación de sus enemigos… El pacto es señal de misericordia, pero es una misericordia que va más allá del pacto, que no se deja de lado, aun cuando el interlocutor humano sea infiel y Dios tenga que disciplinarlo…

Una frase que describe la naturaleza de Dios es que El es “abundante en jesed”, es decir: “abundante en misericordia”… (Ex. 34:6; Neh 9:17; Salm 103:8; Jon 4:2), de modo que la totalidad de la historia de la relación de Dios con Israel puede resumirse en jesed.

En el NT es también un don del Espíritu Santo (Rom 12:8)… es la habilidad especial que Dios da a ciertos miembros de la Iglesia para sentir empatía y compasión genuina por los individuos, tanto cristianos como no cristianos, que sufren problemas físicos, mentales o emocionales, y que se traduce en acciones que refleja el amor de Cristo y lleva alivio a los que sufren… es una actitud del corazón.

2. NOSOTROS ESTAMOS LLAMADOS A SEGUIR LAS PISADAS DE JESUS

“Mas si haciendo lo bueno, sufren y lo soportan, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fueron llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigan sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia…” (1 Ped 2:20-25).

Todo ser humano necesita el perdón. Tú y yo necesitamos ser perdonados profundamente, ese perdón que llega y alcanza lo más profundo de nuestro corazón, que luego nos llena de gozo y alegría, esperanza y paz. Necesitamos escuchar la voz de Dios que nos dice: “vete en paz; tus pecados son perdonados” (Jn 8:11).

Y no es que yo debo perdonar para merecer el perdón de Dios… Es que puesto que Dios nos ha perdonado, nosotros debemos perdonar… Col 3:13: “del mismo modo que el Señor les perdona, así también ustedes deben perdonar…”.

Hoy se nos llama a tener misericordia. En el trabajo, en la familia, en la relación de pareja, en las relaciones sociales, día a día…

Tres criterios

Primero. Ser conscientes de nuestros pecados. Si no somos capaces de ver primero “la viga” en nuestro propio ojo, difícilmente lleguemos a perdonar al prójimo.

Simón el fariseo veía con nitidez los pecados de aquella mujer, pero estaba ciego ante sus propias faltas. Y el pecado no es siempre el mal que cometemos, sino a veces el bien que dejamos de hacer…

Por lo tanto, tener misericordia requiere, primero, arrojar luz en los oscuros rincones de nuestra conducta y descubrir la sutileza del pecado que “mora en mí”: el egoísmo de algunas de nuestras motivaciones, la soberbia, el orgullo, el laberinto de nuestras paciones, nuestro potencial violento, la vanidad y una larga lista de obras de “la carne”… es romper con la miopía con la que solemos ver nuestras propias faltas.

Segundo. Experimentar el perdón de Cristo. “Aquel a quien se le perdona poco, poco ama”, indicó Jesús a Simón. En la medida en que yo me siento deudor de Dios –conciencia de ser pecador- y perdonado por El, seré capaz de tener misericordia con el prójimo.

Tercero. Colocate en las manos del Padre, con quien tienes una estrecha relación, para poder ser misericordioso con los demás. Para perdonar cuando te hieren, cuando te humillan, cuando te escupen… porque la carne, nuestra carne, es débil…

Hoy te llamo a dar estos pasos…

Ahí, donde tú estas, cierra tus ojos y arroja luz sobre tu corazón. Sabes que eres imperfecto, que tienes raíces que todavía te halan hacia el pecado, que el pecado que “mora en mí” y “mora en ti” impiden muchas veces hacer de tu conducta una conducta santa… toma conciencia de esto: eres pecador…

Ahí, donde tú estas, con tus ojos cerrados y desde tu corazón, experimenta el perdón del Señor. Jesús dice hoy, para ti y para mi, desde su cruz: Padre, perdónalos… ten misericordia de ellos. Dios tiene misericordia de ti y de mi, porque Jesús, sacrificio vivo por nuestros pecados, se lo pide… acoge esa misericordia, siéntete perdonado, ya eres perdonado…

Ahí, donde tú estas, con tus ojos cerrados y tu corazón agradecido del perdón que recibes, disponte a perdonar a todos aquellos que te han agraviado, a los que no te comprenden ni entienden, a los que te golpean de muchas maneras, al esposo que te es infiel, a la esposa que no se ha constituido todavía en una ayuda idónea, la rebeldía de los hijos, la dureza de los padres… los amigos que te han traicionado, la palabra que te hirió… perdona, pon en la cruz junto con Jesús esas raíces de amargura y perdona.